Tatra T87, la joya de Bohemia

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En la Historia de la industria del automóvil hay muchos importantes, algunos resaltan por su historia, otro por su diseño, otros por los aspectos técnicos y hay otros que son importantes por todas las anteriores. Éste automóvil  es uno de esos que por todo lo antes mencionado es importante en la historia de éste invento.

El Tatra T87 es producto de dos mentes brillantes, Hans Ledwinka y Erich Übelacker, Ledwinka era director de Ingenieria de Tatra, una empresa automotriz checoslovaca fundada en 1850 por Ignác Šustala (La 3era más antigua del mundo). Por otro lado Übelacker era un ingeniero mecánico alemán que hizo buena parte de su vida profesional y académica en Checoslovaquia. De éste en equipo nace un automóvil totalmente novedoso, el primer automóvil fabricado en serie con un motor V8 OHV funcional. Otro aspecto resaltante es su diseño Streamline, la idea proviene de un diseñador automotriz de origen húngaro llamad Paul Jaray, quien había trabajado en los Graf Zeppelin, los famosos dirigibles alemanes. Lugo trabajó para diversas automotrices europeas (Entre ellas Tatra), llevando consigo las mejores combinaciones entre eficiencia aerodinámica y belleza, logrando así diseños de automóviles hermosos (y futuristas para la época) y que lograban velocidades impresionantes para la época con menor consumo de gasolina e incluso con motores más pequeños de los que se necesitaban originalmente para alcanzar prestaciones similares. Curiosamente Tatra fue el único fabricante que pagó a Jaray por “Derechos de Autor” por las ideas y aportes aplicados a los automóviles Tatra durante los años 30.

El T77, de donde viene

El Tatra T87 debe su nacimiento al Tatra T77, un automóvil con una carrocería muy similar, con un diseño totalmente aerodinámico que se había desarrollado en Tatra desde inicios de los 30, con el proyecto V570. El T77 estaba equipado con el primer motor V8 OHV de Tatra y diseño tan limpio que era tan aerodinámico como un automóvil moderno. El 77 era la primera aplicación del proyecto V570 y se proyectaba como carro de lujo, de hecho su producción era artesanal, lo que lo hacía muy costoso, además Ledwinka no quedó muy con vencido de la maniobrabilidad del automóvil, sólo 249 unidades y 4 prototipos se hicieron del T77.

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         Prototipo del Tatra T77, sólo se hicieron 249 unidades del 77 en producción artesanal

El T87 es una mejora del T77

El T87 incorpora muchas mejoras de lo aprendido del T77, tenía el mismo motor del T77 pero su bloque era de aleación de magnesio y con cámaras de combustión Hemisféricas. Tranquilos que por complejo que suene, sencillamente era el mismo motor pero con mejoras que lo hacían más potente 85Hp. Además, a diferencia de la transmisión manual del T77, la transmisión manual del T87 tenía la 3 y 4 velocidad sincronizada y sumado a que era más pequeño que el T77, el nuevo automóvil era más veloz que el antecesor (160Km/h vs los 150 del T77). La distribución del peso mejoró y se refinó el diseño, además el coeficiente de arrastre del nuevo automóvil pasó de 0.21 en el T77 a 0.36, lo que ayudó mucho a la mejora en la maniobrabilidad del automóvil. Adicionalmente se refinó la aleta dorsal que ambos automóviles tienen para dividir la presión del aire hacia los lados del automóvil, lo que le brindaba un mejor agarre.

El T87 apareció en público por primera vez en el Auto Show de Praga de 1936, se presentaba como la máxima expresión del diseño y de la calidad técnica que Checoslovaquia podía ofrecer.

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El Tatra T87 se presentaba como la máxima expresión técnica checoslovaca

La publicidad de la época lo hacía resaltar como uno de los automóviles técnicamente más modernos que existían, de hecho era el primer sedán en tener prestaciones de un automóvil deportivo, algo que sobre todo los alemanes apreciaban cuando los rodaban por las Autobahn, el moderno sistema de autopistas del III Reich, precisamente por eso los T87 se vendieron bien en Alemania, de hecho Ernst Heinkel, el famoso diseñador de aviones alemán y el ingeniero alemán Felix Wankel, padre del motor Wankel figuran eran 2 felices dueños de un T87, otro feliz dueño de un T87, aunque no era alemán era el Rey Farouk de Egipto. Para Tatra (y la industria automotriz checoslovaca en general) exhibir sus automóviles y hacer alarde de su calidad era un tema de orgullo nacional, recordemos que Checoslovaquia era fundada como país en 1918 y con la competencia del resto de Europa encima, la presión era inmensa, eso hizo que la calidad técnica checoslovaca se destacara a tal punto de que cuando Alemania la invade en 1938, el Ejército alemán toma todo el equipamiento militar y lo incorpora a su inventario y además se apropia de todo el parque industrial del país para la producción bélica alemana, eso sin entrar en detalles de la polémica que existe con el Volkswagen.

El T87, un carro “Patriota”

Precisamente ahora que hablamos de la invasión alemana a Checoslovaquia en el 38 y de la fijación de los alemanes hacia el T87, es válido agregar una interesante anécdota: Los alemanes disfrutaban mucho de los paseos en automóviles y en especial los oficiales, quienes no dudaron en apoderarse de muchos Tatra T87 para su uso personal, de hecho el Mariscal de Campo Erwin Rommel tenía uno. Muchos de esos oficiales disfrutaban conduciendo sus automóviles T87 a gran velocidad, pero como no estaban acostumbrados a la conducción con el peso del motor V8 trasero los sobre virajes eran frecuentes al igual que los accidentes fatales. A los checoslovacos les daba placer saber de la muerte de algún oficial alemán, pero más si era en un accidente a bordo de un Tatra, con el tiempo entre algunos checoslovacos se regaba de forma jocosa que el Tatra T87 era un automóvil patriota al matar a varios oficiales alemanes, contribuyendo así con la resistencia hacia el invasor.

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Muchos oficiales alemanes no dudaron en hacerse con un Tatra para su uso personal

Las aventuras de Hanzelka y Zikmund

Jiří Hanzelka y Miroslav Zikmund eran dos estudiantes de periodismo y aventureros checoslovacos, que luego de clases en las tardes y en los fines de semana comienzan a planificar, el proyecto “5”, representando el mismo el número de continentes que querían visitar. El 2 de abril de 1947 salen con un T87 donado por Tatra y luego de 3 meses de entrenamiento sobre el carro, recorriendo Europa hacia Africa, pero en Sirte (Libia) tienen un accidente por falla de frenos (en un posterior libro sugieren que se trató de sabotaje). Los jóvenes contactan a Tatra y les dicen que hay tres T87 almacenados (sin declarar) en el puerto de El Cairo, y les autorizan elegir el que quisieran. Curiosamente, según cuentan en uno de sus libros, el operador de la grúa no tuvo ganas de bajar los tres contenedores así que partieron con el carro más fácil de sacar del contenedor, uno de color negro que deciden pintar de color plateado ellos mismos, ya que el color negro en desierto no era buena idea.

Ya con el nuevo T87 retoman viaje dos semanas después desde El Cairo hacia el vasto desierto de Nubia, pasando por Libia, Sudán y Somalia y de allí a Kenia y Uganda. Luego van a Tanganica (actual Tanzania), el Congo Belga, Rhodesia (actuales Zambia y Zimbabwe) para finalizar el recorrido en Ciudad del Cabo. Eran los primeros en cruzar África en automóvil. Desde aquí se dirigirían a tierras sudamericanas.

Segun el libro “Pres Kordillery” o “Cruzando la Cordillera” que escribieron sobre la parte sudamericana del viaje, los jóvenes llegan en barco al puerto de Buenos Aires en 1949 y de allí a la frontera boliviana. Cruzan la temida ruta de las Yungas, en donde deben detenerse para reparar la suspensión del Tatra. En el libro describen que para mantener la suspensión intacta, usaban como repuesto piezas ligeramente rotas para reemplazar piezas demasiado dañadas. Aquí dañan de forma irreparable los muelles de suspensión, solicitando repuestos que se les envían en barco a Lima para continuar su viaje hasta México, desde donde vuelven a Europa. El 1 de noviembre de 1950, tres años y medio después de su partida, ese mismo Tatra negro pintado de plateado que venían manejando desde El Cairo llega a las calles de Praga, donde son recibidos como héroes. De hecho luego se popularizaría un juego de mesa que tendría el nombre de los aventureros, la idea era hacer el mismo recorrido que ellos y como era para varios jugadores, cada uno de ellos hacía el recorrido en el juego usando pequeños Tatra T87.

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Miroslav Zikmund con el T87 y 3 soldados bolivianos

El fin de su producción

Luego del final de la guerra y con la llegada de los comunistas al poder la empresa es nacionalizada y Ledwinka es injustamente apresado y llamado traidor por el nuevo gobierno,  los nuevos camaradas directivos ordenan reemplazar el T87, pero por falta de materia prima, maquinaria y camaradas obreros que conocieran la planta (casi todos fueron acusados de traidores y apresados o exiliados), tuvieron que extender su producción hasta 1950, para ello hicieron algunos cambios, básicamente empotraron en la carrocería el faro central, que antes sobresalía y les colocaron motores V8 de 2.5 lts más modernos.

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Tatra T87 de 1949

Un total de 3056 T87 se produjeron entre 1936 y 1950, la primera gran producción en serie de la marca, muchos de los que hoy sobreviven son producción de postguerra, ya que buena parte de los de pre-guerra o fueron destruidos en accidentes de tránsito en manos de alemanes imprudentes o se destruyeron como muchas otras cosas que la Segunda Guerra Mundial destruyó. Hoy son comunes en Europa, pero de éste lado del “charco” sólo existen en Estados Unidos, Jay Leno tiene uno, en el Museo automotriz Lane hay una nutrida colección, la más grande además de la del Museo Tatra. Además de algunos otros coleccionistas que los han restaurado con maniática dedicación. Para algunos no es un carro tan bonito, para mi es simplemente hermoso y es pieza obligatoria en la colección de carros antiguos que éste servidor no tiene, pero que en un futuro tendrá.  

Michel Rodríguez

Michel Rodríguez

Para algunos soy historiador de carros, pero sólo soy un conocedor, enamorado y fetichista de los automóviles antiguos, que procura mantener viva una fascinante y rica historia.
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