“La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar” Friedrich Nietzsche
El buen humor requiere inteligencia

La Universidad de Nuevo Méjico comprobó, a través de una investigación, que “las personas que presentaron mayores índices de inteligencia fueron aquellas que tenían sentido del humor”. Y es que se requiere de mucha inteligencia para transformar situaciones negativas en positivas, revertirlas, darles un nuevo significado, e incluso el poder reírse de uno mismo; como siempre he considerado, la victimización y la queja son propias de gente débil porque nada más fácil que quejarse pero, replantear las cosas, ver lo positivo y aprender a reír bajo la lluvia requiere no solo de fortaleza sino de inteligencia.

Ahora bien, el buen humor es en pro de y no a costa de; hace unos tres años decidí conocer junto a mis hijos un sitio de comedia muy nombrado en Venezuela, tenía gran curiosidad porque muchas personas hablaban de él y yo no lo había conocido. Contraté un taxi y cuando llegamos había mucha gente en la entrada y decido acordar con el taxista de una vez la hora en la cual nos buscaría de regreso, ante lo que no él no dudó en decirme que lo mejor era que me buscara al final de la tarde ya que nos íbamos a reír tanto y a pasarla tan bien que un tiempo inferior a ese no tendría sentido. Yo acepté no obstante le dije que cualquier cosa que quisiera irme antes lo llamaba, y nos despedimos.

Mientras esperábamos que nos dejaran pasar, uno de los actores disfrazados de portero comienza el show saludándonos y comienza a burlarse de algunas de las personas con adjetivos sobre su apariencia física ante el estruendo de risas de los demás (confieso que fue en ese momento que comenzó mi incomodidad).

Finalmente entramos y el show se basaba en pasar con varias localidades con nombres graciosos que simulaban una barbería, una estación de policía, y así. En cada una se repitió el mismo patrón, por ejemplo en una de ellas a un señor moreno pasado de peso le dijeron que si se ponía un cinturón blanco lo confundirían con una oreo, a otra señora mayor, además de llamarla vieja le resaltaron que tenía cara de estar necesitada sexualmente y, por allí iba la cosa, esto se repetía a lo largo del show.

Si bien “me salvé” de la burla al igual que mis hijos, la incomodidad crecía en mi, ¿por qué me iba a reír en un show donde la risa se producía a costa de la burla hacia los demás? Un rato después descubrí que mis hijos estaban tan incómodos como yo y decidimos llamar al taxista que no entendía lo petición de buscarnos tan temprano, cosa que le expliqué en el carro y se quedó pensando para luego reconocer- ahora que lo dice es verdad-

El buen humor requiere inteligencia, y con inteligencia me refiero a tener la capacidad de generar risas sin herir a nadie, sin hacer sentir mal a nadie, es a favor de y no a costa de y para lograrlo definitivamente se requiere de talento; es más fácil hacer llorar que hacer reír, en especial cuando hablamos de este nivel de humor, porque cuando es humor negro, cuando se basa en la descalificación de otros puede producir risas si, pero en seres conectados en ese mismo nivel de energía.

La risa es curativa y hoy te invito a desarrollar ese talento de generarla pero…con inteligencia

En las relaciones con otros, el sentido del humor atrae e incluso es capaz de tornar las relaciones más duraderas, además que resulta tremendamente seductor. También, el tener sentido del humor contribuye favorablemente a la salud y a la longevidad.

Hoy te invito a desarrollar tu inteligencia, a ser capaz de ver lo positivo, lo divertido incluso en las adversidades, y verás como no solo te sentirás mejor sino que resultarás más atractivo y deseable para otras personas.

Liliana Castiglione

Liliana Castiglione

Psicóloga. Magister en relaciones Industriales mención Recursos Humanos. Conferencista.
Autora del libro "Amores en tiempos de Internet"
Liliana Castiglione

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