Economía para la gente
Del rol del emprendedor y el mercado (IV)

Otro aspecto interesante es que para Kirzner el emprendedor no tiene por qué tener recurso alguno para ganar dinero. Su talento es descubrir oportunidades de hacer dinero. Al percibirlas puede tomar prestados o arrendar los recursos que otros tienen (capitalistas, trabajadores) y colocarlos en el mejor uso que considera han de tener. No hay un análisis estático de recursos dados. Se da un descubrimiento de mejores usos para los recursos mediante el proceso de mercado. El empresario ha dado con la receta para hacerlo, sujeto a incertidumbre, a errores.

Kirzner pone un acento en la creatividad humana, en el emprendedor que está trayendo algo nuevo, un mejor modo de hacer las cosas, inexistente en la realidad previa a su acción. Tiene como único activo la confianza en su propia capacidad para leer mejor que otros los errores en los precios actuales.

Cuando Kirzner habla del derecho de propiedad, propone que “quien lo descubre se lo queda”. Y habla del descubrimiento de la oportunidad o de una idea, que legitima moralmente la propiedad sobre ella, y por lo tanto de los beneficios que genere.

Cuando Kirzner habla del monopolista, comenta que el emprendedor toma decisiones creadoras de valor, mientras que el monopolista de recursos busca perpetuar una renta sin añadirle novedad al proceso productivo de la economía (Kirzner, Competencia y Empresarialidad, 1998).

Esta función empresarial va resolviendo los problemas de eficiencia y coordinación en el mercado. Es acción humana, en los términos de von Mises y que retoma Kirzner.

La toma de decisiones del emprendedor es un proceso de ensayo y error. Se encuentra con rigideces en el plazo inmediato, que son costos, tanto psicológicos como pecuniarios, de transferir los recursos. Hay azar, hay aprendizaje en este proceso, que es “heurístico” y “procedimiento de descubrimiento” (Kirzner, Market Theory and the Price System, 2013). El emprendedor tiene apertura a lo impredecible, la capacidad de ajuste y la búsqueda de oportunidades en esta vorágine que es el proceso de mercado.

En palabras de Kirzner:

“Cada decisión constituye un acto creativo, un acto de fe en el que se expresa la visión que el agente decisor tiene de lo que es un futuro esencialmente incierto. Los recursos por sí mismos no garantizan la producción de nada (al menos, desde luego, de nada de valor), por lo que aquello que finalmente resulta de la decisión de organizar unos recursos no puede ser enteramente atribuido, ni siquiera a posteriori, a los recursos mismos.” (Kirzner, Market Theory and the Price System, 2013)

Problemas de coordinación en el mercado

El emprendedor enfrenta el reto de establecer un sistema de prioridades para las preferencias de los consumidores, y de seleccionar el mejor método de producción para satisfacer esta jerarquización de deseos. Además, el reto de pactar con los dueños de recursos, y asignar la remuneración para quienes participan en el proceso de transformar los recursos en bienes y servicios para el consumo, en un proceso caracterizado por una vertiginosa dinámica, y en permanente desequilibrio, en el que se da el contacto entre personas distintas en preferencias, talentos y recursos, y en el que hay que tomar decisiones con información y capacidad limitadas.

El mercado es un agregado de mercados más pequeños, interrelacionados entre sí vertical y horizontalmente, porque se contratan recursos que se combinan para producir un bien o servicio que satisfaga y sea comprado por un consumidor (que le agregue valor a éste), en una integración tanto vertical como horizontal.

El mercado se enfrenta a desafíos de coordinación. El mercado es dinámico en corregir asignaciones equivocadas en los recursos, las cuales se evidencian cuando surgen ganancias al hacer las cosas de un modo diferente.

A veces se califica de injusto al mercado. Y la realidad es que son las personas las que pueden ser justas o no. Sobre este punto Kirzner opina:

“Juzgar la justicia del sistema de mercado exige conocer antes bien cómo funciona el sistema.”, y,

“Más en concreto, por capitalismo puro entiendo, por lo que toca a la valoración de su justicia o injusticia, un sistema de adopción descentralizada de decisiones.” (Kirzner, Competencia y Empresarialidad, 1998)

Bueno amigos, por razones de espacio detengámonos en este punto, por los momentos. Continuaremos argumentando sobre el rol del emprendedor y el mercado, en el próximo artículo.

Entender de economía política, identificar ganadores y perdedores, nos permite entender por qué no cambia y por qué es difícil cambiar el statu quo.

Rafael Avila

Rafael Avila

Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Monteávila. Profesor de la UCAB y el IESA. Ingeniero Civil, UCAB. Master en Administración de Empresas, Políticas Públicas y Finanzas, IESA. PhD. in Economics de la SMC University, Zug, Suiza.
Rafael Avila

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