Los últimas meses han sido buenos, aunque algunos aún no se den cuenta
Editorial #415 – Días mejores

En las afueras de Quito, Ecuador, se encuentra un edificio cuya construcción costó más de 50 millones de dólares y lleva el nombre de “Néstor Kirchner”. Es una obra lujosa que hoy está abandonada. Allí funciona la sede de Unasur, el organismo creado por el chavismo y sus socios de la región y financiado con el dinero público de nuestros países con fines políticos; sus fines políticos.

El abandono en el que se encuentra ese edificio hoy es el reflejo de lo que queda de Unasur, y lo que queda de este organismo es el reflejo de las ruinas del proyecto castro-chavista en Latinoamérica. Luego de que el presidente electo de Colombia, Iván Duque, anunciara que su país dejará este organismo –como anteriormente ya lo habían hecho Argentina, Brasil, Chile, Perú y Paraguay- el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, declaró: “Vamos a pedir a Unasur la devolución de ese edificio para darle un mejor destino. No nos oponemos a la integración, pero no ha funcionado por irrespeto a los demás”.

Lo que alguna vez fue un poderoso proyecto de poder regional, concebido en el Foro de Sao Paulo y operado desde Cuba, hoy es solo un mal recuerdo de un monumental fracaso al que solo quedan aferrados los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia. Los demás cambiaron su rumbo hacia destinos de libertad y ahora, conscientes de la amenaza que aún representa el Socialismo del Siglo XXI, suman esfuerzos para lograr que todos los países salgan de este hoyo de miseria en el que han caído.

Quizá el reto que tenemos en Venezuela sea el más grande de todos. Sin embargo, con todos los obstáculos y retrocesos que hemos enfrentado, estamos avanzando en la ruta hacia la libertad, aunque a veces no lo parezca.

Los últimas meses, por ejemplo, han sido buenos, aunque algunos aún no se den cuenta. Desde las fraudulentas elecciones a gobernadores de septiembre de 2017, pasando por las impresentables presidenciales del 20 de mayo, hasta los últimos días, son muchas las caretas de falsos opositores que han caído, algo imprescindible para alcanzar definitivamente la libertad. ‬

La reciente salida de Acción Democrática de la MUD, después de haber cacareado mucho tiempo sobre la “sagrada unidad”, demuestra una vez más que ellos, como otros, solo la usaron como chantaje y mientras les servía para sus mezquinos intereses.

Ahora, cuando el país está cada día más claro de que más importante que una unidad equivocada, es una estrategia acertada, se hará evidente cuáles son los liderazgos y los movimientos políticos que en verdad representan a esa mayoría de ciudadanos que no está dispuesto ni a rendirse ni a venderse.

La comunidad internacional también está clara. No solo en relación al chavismo y la destrucción que éste representa, sino también a esa falsa oposición que durante mucho tiempo la tuvo engañada y confundida.

Ahora es que el país necesita de la claridad y serenidad no solo de sus líderes, sino también de sus ciudadanos. Ahora es que  el país necesita coherencia, persistencia y valentía.

Ahora  es que vendrán días mejores.

 

Miguel Velarde

Miguel Velarde

Miguel Velarde es economista y asesor político. Es fundador y Editor en Jefe de la revista @GuayoyoEnLetras. También es Director de la consultora política Alpha Politikòs.

Twitter: @MiguelVelarde
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