Freelancing y el modo de subsistencia venezolano

Es probable que usted conozca personas que no trabajen en una tienda o comercio en sentido amplio, sino que lo hagan mediante sus computadoras. Usted puede estar incluido en ese conjunto. Puede que, además, la divisa que ellos reciban a cambio de su esfuerzo no sea el Bolívar, que es la divisa nacional, sino el Dólar, o Euro en casos muy específicos. ¿Por qué sucede esto? Partamos de tres premisas fundamentales:

  1. El poder adquisitivo del Bolívar roza la inexistencia. Hace falta mucho de él para comprar poco (virtualmente nada). Realizar transacciones con Bolívares no es viable ni sustentable en ningún plazo para el comprador, que debe deshacerse de él lo más rápido posible para que no se devalúe.
  2. El Bolívar es una divisa muy débil frente a monedas extranjeras, particularmente el dólar y Euro. Las devaluaciones constantes han hecho que una unidad de cualquiera de estas dos divisas pueda comprar millones de la nuestra.
  3. En Venezuela no se paga en dólares, sino en bolívares, por lo que tener un ingreso dolarizado requiere la búsqueda de empleos en el exterior o de ofertas laborales radicadas aquí cuya paga en bolívares sea el equivalente a una cierta tasa cambiaria. Esto se realiza mediante la internet.

Cada vez más venezolanos se rehúsan a trabajar en el área económica formal porque los ingresos dados por esta no le son suficientes, decidiendo realizar trabajos en internet que le permitan ganar en dólares para después cambiarlos. La fuerza laboral venezolana se traslada al ámbito digital, abandonando los espacios convencionales. Es una actualización del concepto de trabajo acorde a los tiempos actuales del mundo, pero es una actualización forzada porque, de lo contrario, no habría posibilidad de vivir.

Huida al ciberespacio

Los espacios convencionales de trabajo son abandonados por razones como las siguientes:

  1. El salario mínimo dado en ellos es insuficiente para satisfacer las necesidades humanas fundamentales. El Bolívar como signo del poder adquisitivo es inservible.
  2. El transporte superficial no es solvente, y el Sistema Metro ofrece cada vez más problemas. Movilizarse es un problema que cada uno aborda como puede, pero no siempre hay posibilidad de solución. Ocurren renuncias y despidos con base a la inasistencia.
  3. Se ofrecen en las redes posibilidades de empleo que prometen mejores ingresos en menos tiempo, con modalidades de pago diversas, y que se pueden realizar en el hogar.

Quienes cuenten con una conexión a internet estable y que reúnan habilidades para el diseño gráfico, creación de contenido, redacción web, programación, manejo de redes, etcétera, pueden optar por ofrecer sus servicios fuera del mercado venezolano para recibir ingresos en dólares que puedan cambiar a bolívares con una tasa cómoda y satisfactoria para subsistir o para ahorrar en orden de salir del país.

Laborar como trabajador independiente, o freelancer como se diría en inglés, es un paso dado por el venezolano empujado por la crisis económica, pero también realizado por su propio espíritu de superación y la aceptación de que solo mediante una renovación de los modos clásicos del trabajo se puede vivir en Venezuela. En segundo lugar, es la lenta integración de la fuerza laboral venezolana al ritmo del mercado mundial, donde cada vez menos personas se ven sujetas a contratados y acuerdos laborales convencionales.

-El lado oscuro del freelancing

Tener un poco más de la mera existencia animal conduce a desamarrarse de las ataduras de la actividad económica reglamentada por el Estado e ir más allá de ésta. Esto trae sus beneficios, pero también sus contras:

  • La cantidad de trabajo a realizar puede ser mayor o menor y su pago mantenerse igual.
  • Los días libres pueden no existir.
  • Si se produce un incumplimiento de las condiciones laborales, ¿a cuál organismo se introduce la demanda?
  • Conseguir un empleo puede ser difícil; entre trabajo y trabajo puede haber un vacío amplio.

El freelancing no excluye en lo absoluto la importancia que tiene la cantidad y calidad de los cursos formativos finalizados, grados académicos logrados y experiencia laboral acumulada. Naturalmente, habrá una ventana de oportunidad más amplia para la persona cuyo recorrido y acervo de conocimiento estén probados y calificados como óptimos que el de la persona que apenas ingresa en esta nueva clase de mercado.

Conclusión

El freelancing es la modalidad de trabajo que muchos venezolanos emplean en vista de las dificultades para movilizarse y el insatisfactorio sueldo de la actividad económica formal, área que pierde su fuerza laboral y que queda cada vez más vacía. El desempleo no es absoluto, sino relativo; la posibilidad de que haya una fuerza de trabajo laborando fuera de las cuentas del Estado aumenta sensiblemente porque el venezolano puede, y debe, adentrarse en la nueva dinámica laboral mundial de manera forzada.

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