¿Cómo puedes mejorar tu vida reprogramando tus pensamientos?

Nuestro cerebro es capaz de curar o de enfermar porque nuestros pensamientos se materializan y esto ha sido validado por numerosas investigaciones, y el primer paso es entender y aceptar esta premisa, sólo desde allí podrás trabajar la reprogramación.

Y es que los pensamientos negativos producen señales dañinas para el cuerpo. Haz la prueba: piensa en algo triste y a los pocos segundos la tristeza invadirá todo tu cuerpo. Por el contrario, imagina algo alegre o ríete con un chiste y te darás cuenta de que es otra la predisposición. Es que todo, completamente todo, está “en manos” del cerebro.

Reprogramar la mente es reinventarte a ti mismo, darte permiso de pensar diferente y desde allí sentir y actuar de otra manera.

Vamos a reprogramar

 

  • Cada vez que producto de un estímulo o no, surja un pensamiento negativo, vas a tener como consecuencia un sentir desagradable, y es justo ese sentimiento es que nos cuenta cómo nuestra mente está interpretando las cosas.
  • Cuando esto ocurre, tenemos la posibilidad de cambiar esa reprogramación mental. Si fue una noticia en una red social, dejar de verla, si es una persona que vacía en nosotros su carga negativa pues alejarnos, si son pensamientos que nos invaden en un momento, lanzarlos un alto y efectuar un cambio brusco de actividad y obligarnos a pensar en un pensamiento sustituto positivo.
  • Ten presente que estas creencias y pensamientos tomaron su tiempo en instalarse en tu vida y requieren tiempo para ser desinstalados por lo que es un trabajo diario y a tiempo completo, que requiere entrenar la atención hacia ti mismo. A lo que piensas, a lo que sientes, sin efectuar juicios, solo verificar que está sucediendo contigo. Crea un espacio entre tus pensamientos y tus acciones. Por supuesto, se trata de un ciclo, pero puedes desacelerarlo. Cuando empieces a sentir que un patrón está apareciendo, detente y respira. Trata de no reaccionar rápido.  Trabaja en respirar y cambiar el pensamiento para poder cambiar la emoción y por ende tu reacción.
  • Desarrolla nuevos pensamientos para crear estos nuevos hábitos positivos. Ya has identificado tus pensamientos malos, los has detenido y los has remplazado por buenos. Ahora solo tienes que ser persistente y repetirte estos nuevos pensamientos lo más pronto posible. Se convertirán en un hábito, como los antiguos. Siempre y cuando te mantengas consciente y pienses que es posible, sucederá. Esto es lo que hace el cerebro.  

Cambiar hábitos de respuesta

 

  • Piensa en una respuesta alternativa positiva.  El reemplazo es fundamental para no generar vacíos, para tener un asidero posible como por ejemplo, puedes estar atascado en el tráfico y llorar, molestarte tocar la corneta o poner tu música favorita y divertirte .  Puedes decidir responder a tu jefe con agresividad o salir de la escena, caminar y disfrutar del aire fresco, escuchar música, conversar con un amigo y desde allí drenar esa carga negativa y transformarla en positiva.  A la larga, la ira ya no será una respuesta. Tu cerebro no la reconocerá porque la extinguiste. ¡ganaste!
  • Convéncete que puedes lograrlo, desde la duda no hay avance, peor cuando crees allí es que aparecen las alternativas   
  • Ten presente esta pregunta: ¿Cómo preferirías reaccionar? ¿Con qué aspectos positivos puedes reemplazar este pensamiento en tu cabeza?
  •   Reta a tus pensamientos  ¿Qué pensamientos son mejores o  positivos? ¿Cuáles pensamientos se aproximan a la vida que te gustaría tener y que mereces?

Busca ayuda adicional:

 

Contar con refuerzo continuo para el contribuir al cambio que queremos es altamente positivo. Qué tipo de ayudas podemos tener:

  • Leer libros de autoayuda cuyos contenidos se orienten al cambio que queremos lograr.
  • Meditar
  • Realizar actividad física, aquella que más se corresponda contigo como caminar, correr, yoga, bailoterapia, artes marciales, etc. Porque El ejercicio físico mejora el funcionamiento de tu organismo: el sistema cardiovascular, locomotor, metabólico, endocrino y nervioso.  Ejercitándote, con aquello con lo que más te identifiques mejoras tu estado de ánimo y tu bienestar; investigaciones han demostrado que el ejercicio por ejemplo es un procedimiento natural para tratar y prevenir ansiedad y depresión.
  • Sesiones de terapia con un profesional si sentimos que necesitamos ayuda adicional: ten presente que a terapia no acude quien tiene problemas porque problemas tenemos todos, acude quien desea resolverlos
  • Mindfullness: es una meditación centrada en el aquí y el ahora donde hay ausencia de juicios de valor, mediante una atención total al momento presente.

No eres tus creencias, ni tus pensamientos, te has apegados y asociados a ellos, pero…son tu interpretación de la realidad y aunque no son la realidad en sí, porque son ilusorios, pueden acabar creando tu realidad. “Lo que crees, crea”. Por ello, es tan importante la presencia y la atención.

Todo ocurre en el presente, en este instante…

¿Cómo consigo estar en el presente?

Mediante la ACEPTACIÓN a lo que es, a tu instante presente. Es lo único que hay.

Liliana Castiglione

Liliana Castiglione

Psicóloga. Magister en relaciones Industriales mención Recursos Humanos. Conferencista.
Autora del libro "Amores en tiempos de Internet"
Liliana Castiglione

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