Venezolano individual y colectivo

Por Ricardo Del Bufalo

@RDelBufalo

 

 

 

La psicología social de los 80 argumentaba que los venezolanos tenemos baja autoestima, que no confiamos en nosotros mismos. No vamos a entrar aquí en un debate anacrónico sobre la autoestima del venezolano, pero sí quisiera detenerme en un punto: los venezolanos no confiamos en nosotros como colectivo, porque hay algunos que son unos egoístas de mierda.

 

Se dijo en un estudio divulgado hace poco que los venezolanos son los más individualistas del mundo. La creencia del venezolano en el éxito como resultado personal y sin ayuda de factores externos supera al estadounidense. Curiosa creencia, que no practica lo que predica, porque desde que el chavismo llegó al poder, los venezolanos se han vuelto más rentistas y clientelistas desde la muy satanizada cuarta república. Hoy el Estado es el principal empleador del país, y el que mejor paga además, pero no por mérito sino por soborno. Para la revolución es más importante comprar lealtades que remunerar el desempeño del trabajador. ¿Será eso lo que creemos por éxito como producto personal, ganarnos al jefe para obtener más beneficios?

 

No podemos confiar en nosotros como colectivo, porque uno siente que el otro siempre lo quiere joder. Hasta desconfiamos de la ambulancia que intenta avanzar en medio de la cola, porque “es mentira que tiene una emergencia, sólo me quiere colear”. Como si esta ciudad no fuera la primera en homicidios. Y es ahí donde salen a relucir los egoístas de mierda: “¿estás apurada, ambulancia? Pues te esperas, yo también tengo una emergencia, me estoy cagando desde que salí del trabajo”.

 

Yo me pregunto, ¿en vez de individualistas, no seremos más bien unos egoístas de mierda?

 

No está mal ser egoísta, lo malo es ser un egoísta de mierda. El egoísmo no supone la negación del altruismo o la solidaridad con el débil. El egoísmo establece prioridades: primero pienso en mí, luego pienso en el otro. El egoísmo de mierda tiene una sola prioridad: siempre pienso en mí. El egoísta siente que está más apurado que los demás, el egoísta de mierda se colea porque está más apurado que los demás.

 

Lo curioso es que el egoísmo de mierda tiene como resultado su autodestrucción. Al pensar solamente en sí mismo, el egoísta de mierda destruye al otro, destruye la comunidad, lo cual terminará por destruirlo a él. Como el que se colea, que por querer evitar la cola, termina empeorándola: «Voy a meterme por el canal donde vienen todos esos carros en sentido contrario y así llego más rápido, ¿porque nadie lo había pensado?»

 

Terminemos de aclarar el punto: el egoísta se va del país pensando en lo mejor para sí mismo, el egoísta de mierda se queda en el país porque tiene un gran negocio que los envidiosos llaman corrupción, sea despilfarrando miles de millones de dólares o sea revendiendo productos en escasez a 10 veces su precio. Destruir la república para beneficio propio es como matar a la propia familia para obtener una herencia millonaria. Pero no sólo eso, es como matarlos siendo un niño que necesita de sus padres para sobrevivir. Es matarse a sí mismo.

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