Cifras venezolanas: ¿Las estadísticas publicadas revelan la crisis?

Cifras venezolanas

En el movimiento de lo cotidiano, las conversaciones de ascensor y en las columnas de opinión resulta raro relacionar la matemática con los conflictos sociales y políticos como lo son el hambre, la guerra, el crimen organizado y la pobreza. Sin embargo, estos fenómenos colectivos pueden ser  analizados y mejor comprendidos a través de las cifras. Se trata de las estadísticas.

Esta ciencia recolecta datos, organiza y estructura información sobre hechos físicos (en muchos casos, de interés social) para tomar decisiones de acuerdo a los resultados. El porcentaje nacional de personas que tienden al suicidio o al abandono escolar, son ejemplos de ello. “Hay fenómenos que pueden ser expresados de mejor manera con una cifra que con una oración o con una imagen”, dijo a Guayoyo en Letras el profesor de método cuantitativo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Mauricio Phelan.

Según la Comisión Estadística en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las cifras oficiales son herramientas indispensables para estudiar y continuar con el desarrollo de las sociedades, su economía, situación ambiental y demográfica. Es decir, que una nación con un banco de estadísticas desactualizadas o erróneas, poco puede hacer para entender una realidad social y sus problemáticas. “Los datos son la materia prima”, comentó Phelan.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) no actualiza las cifras sobre el Nivel de Vida de los venezolanos desde el año 2013

 

Las estadísticas son atractivas, inundan las redes sociales y muchas veces, dan soporte al trabajo periodístico. Pero, ¿qué tan confiables son? Un articulista del portal tecnológico ITProPortal  relató su travesía como empleado de una firma encargada de recolectar información estadística. “Creo que la mayoría de los resultados están impulsados por las necesidades de la empresa que compró la investigación. Es como decir: necesito probar que estoy haciendo las cosas bien, ve a buscarme algunas estadísticas que lo demuestren”, escribió en su artículo.

Según Mauricio Phelan, la confianza que los ciudadanos tienen sobre los datos estadísticos recae en quienes los recolectan. Él habla de “personas e instituciones”. En efecto, las estadísticas no se hacen solas. “Si las instituciones son responsables, transparentes, comprometidas e incluyentes con la sociedad, las informaciones que generen y difundan seguramente serán confiables”, explicó el catedrático.  Para Phelan, las cifras confiables son propias de las sociedades democráticas, pero no es el caso de regímenes autoritarios y dictatoriales.

De acuerdo con el catedrático, la información estadística en Venezuela no deja de actualizarse, pero los datos no salen a la luz pública. No hay acceso a la información desde hace cinco años; aunque los censos continúan y existen acuerdos internacionales para mantener las estadísticas al día. “Hay encuestas que se han levantado, y  que han pasado a formar parte del cementerio de datos del país”, confesó.

El mapa de misiones y el censo de cooperativas en Venezuela son estudios sin resultados

8742707669_6f6b1a14eb_oEn palabras de Phelan, un Estado que tenga logros que mostrar, no los va a esconder. Las estadísticas retratan avances, desarrollos y la forma en la que los gobiernos enfrentan sus problemas. Los números son peligrosos. El acceso a la información estadística es un derecho en Ley de Función Pública venezolana. “Cuando los resultados no son los mejores, se maquillan; en otros casos, se ocultan. Por eso las sociedades que más avanzan son las  capaces de enfrentar sus resultados con transparencia y en franco diálogo con su población”, comentó el profesor.

Ocultar información estadística es un acto de doble filo. Un ejemplo de ello, es el caso de la crisis económica griega, que se infló en silencio mientras escondía sus resultados macroeconómicos de la opinión pública; para cuando pidió  ayuda a la Unión Europea ya era demasiado tarde. La deuda es histórica. Según el diario BBC, entre el año 2008 y 2013, los griegos se volvieron un 45% más pobres y el riesgo de pobreza para el 2014 fue del 35%. El impacto de la falsificación de cifras, mostrado en cifras.

¿Números confiables?

Según el Observatorio Venezolano de la Salud, en la Memoria y Cuenta del año 2014 las cifras de vacunación antipolio aumentaron del 77% al 91% en comparación con el 2013, a pesar de que se repartieron 2.098.007 vacunas menos en todo el país

“La savia de una democracia está en su información estadística”, continuó el profesor en su entrevista. Según Phelan, las decisiones sobre políticas públicas recaen en la investigación estadística de un país. Sustentarse en cifras inútiles y fraudulentas  determinará el tipo de elecciones que tomará un Estado para administrarse y superar los conflictos. “Esto es similar a pilotar  un avión sin panel de control. Igualmente la salud de una democracia descansa sobre los resultados que reflejen los indicadores sociales, económicos y ambientales”, finalizó.

El Observatorio de Delito Organizado con sus reportes para marzo del 2016, la asociación Espacio Público con los datos sobre violaciones de la libertad de expresión en el año 2015, el Observatorio Venezolano de Violencia con su informe anual;  y la encuesta en proceso de situación de la mujer en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana son los estudios estadísticos más actuales (y de carácter público) sobre algunos de los fenómenos sociales con los que interactúa el venezolano en su quehacer diario. Aburridos números que no aparecen en los tabloides, una necesidad para la democracia.

O. Rendón Azuaje

O. Rendón Azuaje

Estudiante de Comunicación Social de la Universidad Santa María, con especial interés en los temas de sociedad, conflictos, y la narrativa de historias individuales que hacen a la ciudad.
O. Rendón Azuaje

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