Chefs dan esperanza a niños del Hospital J.M de los Ríos
Barriga Llena Corazón Contento, la fundación que alimenta para ayudar

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La situación que enfrenta actualmente el sector de la salud en Venezuela no es un secreto, en específico el suplicio que deben atravesar los pacientes que asisten a dispensarios públicos. El Hospital de niños J. M de los Ríos es uno de los más frecuentados en la ciudad de Caracas, por ello la demanda asistencial crece exponencialmente a diario por ser considerado un centro de salud de referencia.

Por esta razón, las medidas aplicadas en materia de alimentación no logran abastecer a toda la comunidad que allí habita: niños hospitalizados, en terapia intensiva y emergencia pediátrica, que con más frecuencia están expuestos a sufrir la crisis alimentaria y no escapan del panorama que vive el resto de los venezolanos.

Según fuentes extraoficiales, el menú que consumen los niños no es apto para las distintas patologías que padecen. Además, el Hospital J. M de los Ríos en conjunto con el Servicio de Nutrición y Dietética hacen malabares para que los neonatos no estén expuestos a la precariedad que enfrenta el centro de salud.

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Guayoyo en Letras realizó una entrevista a David Akinin, creador de la Fundación Barriga llena corazón contento, dedicada desde hace algunos meses a una labor loable, que consiste en llevar diariamente sopas a los pacientes del J.M de los Ríos y el personal que allí reside.

Guayoyo en Letras: ¿De dónde surge su inquietud por realizar esta causa benéfica?

David Akinin: Todo surgió porque Ana Otero, una amiga que lleva tiempo en el Hospital de niños J. M de los Ríos me informó que la situación estaba bastante delicada y a raíz de lo que me comentó me acerqué hasta allá para verificar si era cierto lo que me había comentado.

Me conmovió que el hospital no tenía concesionario de cocina, porque el Gobierno dejó de pagarles hace varios meses, al ver el menú diario y luego de ver varias fotos que me mostraron varios pacientes me tocó la fibra más sensible y me pareció que no era una comida apta para niños. Inmediatamente, llamé a un amigo, Francisco Abenante que es cocinero y socio del restaurante La Casa Bistró y le pedí que me ayudara a hacer sopas con los ingredientes que no se utilizaran en la cocina y empecé a llevarlas a diario.

En ese momento no tenía planificado que con el tiempo se convertiría en una fundación, sino con el propósito de ayudar y no quedarme con los brazos cruzados, le comenté la idea, le gustó y se comprometió con el proyecto hasta que nos conectamos con los niños y el personal que allí labora y lo que comenzó con la entrega de una sopa interdiaria, rápidamente se convirtió en entregas diarias y se involucraron más personas, finalmente se creó la fundación Barriga llena corazón contento, para que tuviera un marco legal.

G.L: ¿Por cuántas personas está constituida la fundación actualmente?

D.A: Somos siete personas por el momento, los fundadores que aparecemos en el registro legal, pero poco a poco se han unido más personas: cocineros, el Restaurant Alto, Restaurante La Esquina y también la cocina de la Universidad Metropolitana (UNIMET).

G.L ¿Desde hace cuánto surgió esta iniciativa?

D.A: Hace dos meses aproximadamente, hasta la fecha hemos entregado unas cinco mil sopas más o menos.

G.L: ¿Alrededor de cuántas porciones diarias se envían al J. M de los Ríos?

D.A: Entre 200 y 240 sopas diarias, nos han llamado de otros hospitales y otros centros para que también aportemos, todavía no contamos con los recursos para abastecerlos, pero nos encantaría ampliar el radio de acción.

G.L: ¿De cuánto es el presupuesto diario para la elaboración de las sopas?

D.A: 130 mil Bolívares diarios, aproximadamente, eso incluye los envases, el trasporte y todo lo que amerita el traslado hasta el hospital.

G.L: ¿Piensan variar el menú próximamente?

D.A: Por el momento no, cuando uno se enferma por lo general lo que te receta el médico es una sopa. Además, posee todos los nutrientes líquidos, es fácil de digerir, es saludable, económica y por eso sigue siendo la mejor opción.

G.L: ¿El proyecto involucra sólo a los pacientes o también al personal que labora en el hospital?

D.A: Al principio fue únicamente para los niños, pero con el paso del tiempo, nos dimos cuenta de que era necesario incluir a los médicos y los representantes, puesto que ellos juegan un papel fundamental para su bienestar. Son alrededor de 150 niños y 40 médicos a los que la fundación les brinda apoyo.

G.L: ¿De qué manera considera que logra sensibilizar a la población al realizar este aporte tan importante?

D.A: Considero que lo importante es que el venezolano debe tomar una postura diferente para salir de la crisis, porque son momentos para crecer y sacar lo mejor de ti. Las crisis son bendiciones disfrazadas que uno entiende con el tiempo. Lo importante es que la gente no se quede de brazos cruzados a esperar por el Gobierno, hay que buscar solucionar los problemas y no quedarse en la frustración y la rabia.

G.L: ¿Cuáles son los ingredientes que poseen las sopas?

D.A: Es una sopa que tiene muchas verduras, proteína normalmente pollo, pescado o carne y las realizamos nosotros mismos.

G.L: ¿Cómo pueden sumarse otras personas a esta causa?

D.A: ¡Sí claro! pueden realizar las donaciones por la cuenta de la fundación que está en las redes sociales en Facebook e Instagram o llevar alimentos no perecederos al J. M de los Ríos o al Restaurant La Casa Bistró ubicado en Los Palos Grandes.

¿Cómo unirse o colaborar?

Si deseas unirte a esta noble causa y ponerte en contacto puedes hacerlo a través de las redes sociales:

Instagram y Facebook: Barriga llena corazón contento

Para donaciones:

Banco Provincial a nombre de la Fundación Barriga llena corazón contento

Cta. Nro. 0108-0177-05-0100104508

Rif: J-408127008

Correo:barrigallenacorazóncontentove@gmail.com

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Sergio Carrascal

Sergio Carrascal

Estudiante de Comunicación Social, UCSAR, Fanático del periodismo en Salud, radio, prensa y TV, redactor en @guayoyoenletras
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