Cord 810/812, de otro planeta

Si hay algo que caracteriza a los americanos es que en cuanto a gustos por los automóviles no son para nada sofisticados, para nada, son totalmente sencillos, buscan sólo carros que dentro de modernos que sean no dejen de ser sencillos y básicos, por eso es que por ejemplo la Pick Up Ford Serie F100 es el automóvil estadounidense más producido y mejor vendido de la historia, con 13 generaciones seguidas de fabricación desde 1948 hasta ahora, un vehículo simple, sencillo y básico por tecnológico que sea. Por eso nuestro protagonista de la semana no logró tener el éxito comercial que por mérito propio debió tener.

Un automóvil muy avanzado para su época.

El Cord 810 fue un automóvil totalmente revolucionario, fue el primer automóvil americano desarrollado con modelos en arcilla, es el primero en tener faros ocultos, el primero en tener la tapa de la gasolina oculta bajo la “puertica” que hoy todo carro tiene, el primero en incorporar la corneta al volante en vez de activarla por botón, el primer automóvil en tener una carrocería estilizada y más baja, usando el concepto de diseño “Step down”  (una cualidad que se adjudica a Hudson, aunque éste niño fue el primero casi 12 años antes de Hudson). La historia de éste automóvil es sin duda una muestra de que los estadounidenses saben lucirse cuando se habla de trabajar con bajo presupuesto, Cord estaba en una situación precaria en términos económicos y el Cord 810 sería un último intento de salvar a la que yo en lo personal considero la empresa más innovadora de los años 30.

Cord Corporation

Éstos son los 2 elementos a los que hoy los historiadores automotrices y entusiastas de la marca agradecen para que el Cord 810 existiera. Cord pertenecía a la Cord Corporation, una conglomerado de empresas fundado por E. Loban Cord, el primer gran emprendedor automotriz del siglo XX, primero un empleado de una estación de servicio, luego vendedor de automóviles y luego, con sólo 35 años sería propietario de un gigante industrial dueño de Auburn Automobile Company, que hacía los automoviles AuburnCord; era propietario de Lycoming Engines, de Duesenberg Inc., de la New York Shipbuilding, de la Checker Cab, de la Stinson Aircraft Company y de American Airways (que luego sería American Airlines).

Lo cierto es que como mucho de mis respetados lectores sabe, el 29 de octubre de 1929 la Bolsa de Valores de Nueva York sufre una caída estrepitosa, un caos bancario generado especulación y por los retiros desesperados de los ahorristas de bancos que estaban en una caída libre bursátil, ésto genera falta de liquidez y como consecuencia una década de depresión económica, la más severa en la historia del país. Ésta situación hace que la sustentabilidad de la Cord Corporation sea insostenible, afectando a las divisiones automotrices de la corporación (Cord entre ellas) ése mismo año por ejemplo, marca el fin del Cord L29, el primer automóvil estadounidense en tener tracción delantera.

El motor de los Cord L29 y 810 se colocaba invertido, asi tenía tracción delantera.

El “Baby Duesenberg”

La situación económica de las divisiones de automotrices de la Cord Corp. no eran las mejores, con la intención de hacer automóviles de lujo más accesibles, Harold Aimes, Presidente de Duesenberg, plantea la intención de fabricar un “pequeño Duesenberg”, un automóvil con todos los lujos de ésta prestigiosa marca automotriz pero más pequeño y en consecuencia más accesible. Para el proyecto  Aimes contrata a Gordon Buehrig, quien había hecho una brillante carrera entre el fabricante Auburn y General Motors, los primeros dibujos del automóvil datan de mediados de 1933, lamentablemente Aimes y Buehrig son transferidos a Auburn para tratar de revivir la marca que bastante había sufrido por la debacle de 1929.

En Auburn el trabajo se continuó, allí se le incorporó el motor Lycoming 288 de 8 cilindros en línea, 4.7 litros y 125 caballos de fuerza. El automóvil tendría una carrocería totalmente aerodinámica u suspensión independiente para mejor la calidad del desplazamiento del automóvil, además, al igual que el L29, el Cord 810 también tendría tracción delantera, con la instalación de una transmisión semi-automática de 4 velocidades (3 + sobremarcha) y accionado por un sistema de pre-selector de velocidades, básicamente el conductor selecciona en la palanca la velocidad deseada y al pisar el clutch se acciona la velocidad previamente indicada. La tracción delantera se logra básicamente colocando el motor de forma invertida.

La palanca del pre-selector de velocidades del Cord 810, pocos carros americanos tenían éste sistema.

Gabinetes de cocina y el Presidente de Estados Unidos

En noviembre de 1934, con ya todo listo para hacer un prototipo real, la Cord Corporation, luego de una pérdida neta de cerca de 4 millones de US$ ordena detener la producción por no poder financiar la producción de un automóvil completamente nuevo. Aquí entran en escena los gabinetes de cocina y el Presidente de Estados Unidos, resulta que por la misma crisis interna de la empresa, una de las plantas de Auburn fabricaba gabinetes de cocina de acero para su venta, esto garantizó a Cord un contrato a inicios de 1935 por un millón de US$. Por otro lado, el Presidente Franklin D. Roosevelt pidió a los fabricantes automotrices de la época mover el Auto Show programado para enero de 1936 y pautarlo para noviembre de 1935 con la intención de promover e impulsar lo más pronto posible el consumo en el ramo automotriz. Esto fue captado por el presidente de Auburn, Roy Fogner como una oportunidad para rescatar a la Cord Corp. usando el proyecto “Baby Duesenberg” engavetado por la empresa el año anterior.

Con sólo casi 7 meses y un millón de US$ Buehrig y el ahora incorporado Alex Tremulis (diseñador del Tucker), trabajan en el diseño del nuevo automóvil, que terminó siendo fabricado con un bajo presupuesto, por ejemplo, dado que la empresa no disponía de mucho capital para comprar materia prima, se tuvo que ahorra en recursos usando las puertas delanteras en la parte trasera del sedan, con las modificaciones de rigor, de ahí que acceder a la parte trasera no sea algo tan sencillo, otro ejemplo de austeridad son sus tazas, inicialmente la taza cubría por completo el rin y el tambor de freno, durante unas pruebas del automóvil los frenos se recalentaron así que se le abrieron unos huecos a las tazas para ventilarlos, el resultado, además de económico resultó estéticamente atractivo.

Las tazas perforadas para enfriar los frenos demuestra el criterio de austeridad aunque innovador. El 810 es el primer automóvil del mundo con faros ocultos, notorios en los guardafangos delanteros.

Todo un exitazo!

En Julio de 1935 la junta directiva de la empresa autoriza el proyecto basándose en fotos sin saber que ya se estaba probando un prototipo real, con sólo 4 meses para tener el automóvil listo para el Auto Show de Nueva York, la labor que Cord tenía en sus manos era titánica, ya que los organizadores del Auto Show pedían que el fabricante tuviera 100 automóviles listos para la venta en su planta, los empleados de Cord trabajaron día y noche para lograr alcanzar la meta, lamentablemente no llegaron a las 100 unidades, pero aún así lograron ingresar en el Auto Show y aunque los automóviles no tenían transmisión, ni electricidad, resultaron ser el centro de atención, haciendo que el nuevo Cord dejara a todo lo allí exhibido como algo obsoleto, se dice que incluso la gente se montaba en los parachoques de otros automóviles exhibidos para ver el nuevo Cord 810.

7000 pedidos se recibieron el primer día de exhibición del nuevo automóvil, sin embargo allí se presentó el primer gran problema de Cord: No tenían como cumplir con la demanda, así que lo que hacían era entregar modelos a escala del Cord en bronce sobre una base de Mármol y una vez listo se les entregaba el automóvil al cliente. El trabajo de publicidad hecho para promover el automóvil fue fuerte, esforzándose en mostrar las bondades y opciones que el Cord ofrecía al público. Entre los valores agregados del nuevo automóvil destacaban:
1) Limpiaparabrisas con varias velocidades.
2) Tracción delantera.
3) Transmisión semi-automática con sobre marcha.
4) Faros ocultos.
5) Un novedoso y moderno tablero que incluía un equipo de sonido.

6) Sistema de encendido “Startex” que consistía en accionar una llave de encendido y el automóvil encendía pisando el clucth, eliminando el botón de encendido de la época.

7) Corneta o claxon activado por el aro del volante, en vez de un botón.

8) Luces interiores.

Elegante, parece el tablero de un avión de los 30. Es el primer automóvil en incorporar un radio reproductor, arriba al centro se medio nota la corneta.

Otra de las bondades del automóvil eran su interior, bellamente detallado, aunque no era un automóvil muy grande, era espacioso y tenía un hermoso tablero que simulaba un panel de avión de la época, en donde además de toda la información de conducción del automóvil había instalado un radio (Que los gigantes de Detroit no ofrecen si no hasta los 50 como equipamiento standard) y la posibilidad de un sistema de calefacción. Los faros delanteros ocultos en la carrocería se descubrían de forma manual girando una palanca ubicada en el interior del automóvil, sin nada eléctrico, sin vacum, era un proceso verdaderamente mecánico y robusto e indestructible. La maleta no era la más espaciosa, pero la idea era no perder la forma del automóvil, posteriormente una versión Beverly se fabricó con un diseño de maleta que sobresalía de la carrocería y brindaba mayor espacio para equipaje. Otra cosa, en la época en la que muy pocos automóviles tenían limpiaparabrisas, el Cord ofrecía limpiaparabrisas con velocidad variable.

A partir del 2 de septiembre de 1936 se comenzó la producción del Cord ahora bajo el nombre 812 y el 18 de noviembre del 36 se produce una versión con super cargador Schwitzer-Cummins llamada 812 SC y que se reconoce no sólo por el supercargador en el motor sino también por los enormes tuberías que salen por los lados del capot, aunque eso no indica que sea un 812, muchos propietarios de Cord 810 le colocaban las tuberías por considerarlos sexys y agresivos. El 812 SC (Super Charged) pasaba de tener 125 a tener 170 caballos de fuerza. Otra versión del Cord era el convertible 2 puertas aunque no existe dudas de que el Sedan, también conocido como Westcheser Sedan es uno de los automóviles estadounidenses de 4 puertas más bellos que hay.

No era perfecto, de hecho por ser desarrollado y lanzado a producción rápidamente los primeros ejemplares del automóvil tenían problemas con la caja de cambios y de recalentamiento de los frenos y si no se sabía manipular el sistema de transmisión eléctrico eso podía resultar en un tremendo dolor de cabeza, a eso le sumamos que su producción era lenta, de hecho se empezaron a entregar en febrero de 1936, precisamente por la falta de capital, eso hizo que mucha gente perdiera el interés, sin embargo, quien lo compró lo amó y no es para menos.

¿Y que pasó?

Si hay algo que me atrevo a asegurar es que el Cord 810 y 812 esta entre los automóviles más revolucionarios hechos en los Estados Unidos en los 30, los frenos eran hidráulicos y la suspensión era de muelles de ballesta transversales. Por otra parte, había otro elemento muy poco americano: el Cord podía tomar a toda velocidad las curvas sin estar en sobreviraje ni subviraje . Lo malo es que por muy avanzado que era, fue un automóvil efímero con una producción de sólo 2 años, la idea era producir unos 1000 ejemplares por año pero la falta de dinero permitió vender sólo 1174 ejemplares en 1936 y 1146 ejemplares en 1937, de la serie 812 SC.

La razón era que básicamente era un automóvil incomprendido, era demasiado sofisticado para el estadounidense que tenía la capacidad de pagar los 3000 US$ que costaba, ese era de hecho otro problema, era demasiado costoso, por ése monto podías comprar hasta 3 automóviles Chevrolet y aunque sin dudas el dinero lo valía, la gente al no entenderlo, pensaba que gastaba dinero en algo que no funcionaría. Triste pero cierto, el Cord se dejó de producir luego de casi 3000 unidades, de ellas poco más de un centenar eran SC, lamentablemente un automóvil 30 años adelantado a su época resultó tener el mismo destino de Mozart, Beethoven o el de Van Gogh, genios incomprendidos en su época, cuyo trabajo fue valorado años después, cuando ya era tarde. Lamentable, pero aún así merece y tiene su espacio en la historia automotriz como uno de los pilares más importantes en términos de desarrollo, tecnología y diseño, y así se hace justicia.

Más detalles de la Historia de Cord en https://www.facebook.com/pg/HistoriaMotor/photos/?tab=album&album_id=278028012220761

Michel Rodríguez

Michel Rodríguez

Para algunos soy historiador de carros, pero sólo soy un conocedor, enamorado y fetichista de los automóviles antiguos, que procura mantener viva una fascinante y rica historia.
Michel Rodríguez

Latest posts by Michel Rodríguez (see all)

Comentarios

Comentarios

Guayoyo en Letras