Una conversación con Martín Durán investigador energético
#EXCLUSIVA: El combustible mueve al mundo, pero las ideas lo hacen más

Martín Durán líder analista de Pontegea en España es licenciado en Ciencias Políticas, esto es politólogo -de verdad- y aunque caiga mal en ciertos grupos, es mejor recordar que es el pregrado el que determina el nombre de la profesión en esa área; sin demeritar a los excepcionales aporte de otros profesionales, quienes pueden ser analistas políticos, más no politólogos. Por ejemplo, valdría decir, que así como hacer un posgrado en estadística no te convierte en estadístico, lo mismo aplica para ésta disciplina de las ciencias sociales tan vilipendiada… con razón o sin ella.

Toda la carrera de nuestro entrevistado ha estado enfocada en el análisis, la investigación, docencia y consultoría sobre política petrolera global y últimamente, se está dedicando con mayor énfasis al estudio y aplicación de metodologías de análisis de inteligencia en las organizaciones. Ha trabajado tanto en el sector público como privado en Venezuela, Bolivia, Colombia y España, donde reside y trabaja desde hace más de una década. Nunca ha perdido de vista la realidad venezolana. Como suele decir:  “nunca me he ido de Venezuela para bien o para mal, Venezuela siempre está en mi mente”. La analiza, la estudia, se angustia y trata de entenderla, sobre todo en estos momentos que se perciben como de “destrucción total de los logros del siglo XX venezolano”. Después de una larga introducción que ya habla por sí misma, entremos en materia.

Energía, talento, petróleo y gas

JO: ¿Adónde está la riqueza energéticamente hablando? Hablemos de las materias primas que mueven y que moverán al mundo en la próxima década…

MD: La riqueza energéticamente hablando está sobre todo en el talento para gestionar e innovar tecnológicamente la producción y el consumo de la energía. No obstante, hablando exclusivamente en términos de materias primas, está en aquellas que tecnológica y ambientalmente generen movimiento, electricidad o calor, al menor coste posible… y con la mayor rentabilidad en términos amplios, no solo el monetario. Esto implica factores como la disposición, transporte y tecnología de procesamiento, así como su impacto en toda su cadena de valor y el entorno. Hoy en día, las que generan más riqueza -tomando en cuenta todos estos factores- son el petróleo y el gas natural, pero por la banda derecha -a unas velocidades impensables- se van colando la fotovoltaica y la eólica. Ahora, la participación de las renovables en el consumo global no sobrepasa el 3%, pero dentro de 15 años es factible que ocupe por lo menos el 10%-15% de la matriz de consumo primario energético global. Este crecimiento se acelerará luego del 2035, apenas estén consolidadas comercialmente las grandes baterías de almacenamiento. El petróleo ahora es el 33% de dicha matriz, para el 2035 se espera que aún esté un poco por debajo de ese nivel y comience a declinar. En el caso del gas, la proporción del consumo energético primario es de 24% y se espera que esté por el orden de los 35% para el 2035. El carbón, ahora con una proporción del 28% del consumo primario energético global será el gran perdedor gracias a cambios radicales adoptados en la política energética de China y eso lo aprovecharán el gas natural y las renovables.

La fuerza del agua

JO: A todas estas…¿dónde queda el agua o el muy mal visto esfuerzo nuclear en esa topografía energética?

MD: Ahí vamos… tenemos los casos ya de procesamiento secundario… como la hidroelectricidad -que implica grandes inversiones de infraestructura- con una fuerte incertidumbre dado el cambio climático. El agua, y eso lo vemos en cuencas hidrográficas más poderosas, ya no está siguiendo sus ciclos habituales. Por último, tenemos la nuclear, a la que haces mención…la cual es una tecnología cuestionada, últimamente por su seguridad y que también puede registrar retrocesos… hasta que no exista una fuerte innovación tecnológica al respecto. En todo caso, a medio y largo plazo, el tema de la escasez de recursos -o materia prima energética- será un miedo superado. Me preocuparía más por el agua, en todo caso, pero no por formas primarias energéticas con las que mover el mundo. El aprovechamiento inteligente de los datos, la innovación tecnológica energética en materia de consumo y la adecuación de la intermitencia de renovables -a través de la ampliación de la capacidad de almacenamiento- cambiarán todo el panorama. De eso ya están dando cuenta China y los países de Oriente Medio, especialmente los del Golfo. Al final la famosa profecía del Jeque Yamani haciendo analogía histórica con la edad de piedra se cumplirá. Me gusta repetirla: “La edad de piedra no se acabó por falta de piedras”. Es una predicción poderosa y fue pensada en los 70, justo cuando todo el mundo temblaba por una de las tantas crisis de suministro petrolero que hemos tenido.

Otro inciso curricular. El profesor Durán -poco dado al hermetismo disciplinario- ha sido analista de inteligencia en la Dirección de Inteligencia Militar, a finales de los años noventa en Venezuela…se destacó como consultor de Global Business Consultant…ha sido investigador y articulista del Grupo Petróleo YV, consultor para el Wilson Learning, investigador y analista para la Universidad Nacional a Educación a Distancia de España, así como en el Centro de Predicción Económica de la Universidad Autónoma de Madrid… actualmente como analista líder en  la consultora española Pontegea revisa y redimensiona la forma en cómo se hacen prospectivas en las áreas afines al movimiento de cualquier máquina en el mundo. En un mundo de comunicaciones cada vez más abiertas, la verdadera comprensión reside en saber unir los puntos. Por eso, cada tema que repasa debe ser también observado por el gran público, en vista de que tendrá un potencial efecto en la dinámica de los mercados. Sigamos.

Autos futuristas y accidentes limpios

JO: Retomando un poco la idea futurista del coche de energía limpia…¿será el automóvil eléctrico quien se lleve por delante al Estado monoproductor, convertido, para variar, en peatón descuidado?

MD: En el caso petrolero sí, desde luego. Tardará su tiempo, pero ocurrirá dentro de la primera mitad de este siglo. Creo que ya está ocurriendo en casos como los de Nigeria y Venezuela. Si tienes a una clase política celebrando la revolución rusa, eso es una muestra de que algo no funciona bien. No solo es un peatón descuidado, diría que es un peatón que no sabe dónde está el cielo y dónde la tierra. Es una tragedia impresionante para los ciudadanos de países como estos, sobre todo porque al menos en el caso de Venezuela sus mejores intelectuales lo advirtieron desde el inicio de la preeminencia de la renta petrolera en las finanzas públicas. El coche eléctrico le bajará los humos de rentabilidad al negocio petrolero, así como los nuevos hábitos de consumo. Comenzamos a ver a gente que no quiere tener su propio carro ni su propia casa, sino que vemos gente que alquila, comparte, busca ser más sostenible su propio presupuesto familiar. Eso, sin duda puede marcar el futuro del mercado de los hidrocarburos, lo que acelerará a corto plazo su final como materia prima energética hegemónica.

La mención que eligió Durán en la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos dela Universidad Central de Venezuela fue la de relaciones internacionales –no debe confundirse con Estudios Internacionales, carrera perteneciente a la Facultad de economía de la misma universidad- lo que le da una experticia adicional en temas asociados a la historia y a la geopolítica. Así, viviendo en un país monoproductor decidió hacer una maestría en economía y administración de hidrocarburos por la UCV. No contento con eso, viajó a España a especializarse en  economía y relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Madrid, llevando a buen término otra maestría, ésta vez una en Análisis de Inteligencia por la Universidad Carlos III.

Contrabando, fronteras y culpables

JO: el tráfico ilegal de hidrocarburos es un fenómeno global ¿Se repiten patrones en Venezuela, que ocurran en otros países petroleros?

MD: Sí desde hace tiempo. Antes de la llegada de Chávez, los órganos de inteligencia y seguridad investigaban casos de contrabando petrolero. No era algo usual, pero ocurría. A veces el contrabando ocurría ya en puerto de destino. Un simple cambio de papeles. Ahora hay más controles fuera de Venezuela y el contrabando ocurre en puerto de salida. Es decir, no se declaran algunos cargamentos. Es como en tiempos de la colonia cuando el oro del Rey de España era saqueado por sus propios súbditos, en sus narices. Con la descomposición de la institucionalidad del país y los desequilibrios derivados al subsidio de la gasolina, el asunto es generalizado en la frontera colombo-venezolana, en especial con el aval directo del gobierno venezolano; evidencias sobran, junto a la complicidad del gobierno colombiano… o por lo menos sus autoridades militares y policiales. Es como el contrabando libio o el del Daesh. No se necesitan satélites para saber por dónde pasan o pasaban. Con sentarte en una taberna o negocio en la frontera o en una ciudad porteña lo ves claramente.

JO: ¿Podrá ponérsele fin al contrabando algún día…o más bien gerenciar ese tipo de fugas?

MD: En Venezuela el contrabando petrolero crecerá en la medida que el gobierno siga destruyendo lo que queda del Estado, las fuerzas armadas y la economía, junto a las sanciones de EEUU y UE. Es en las fuerzas armadas y la clase política donde están las estructuras iniciales de fuerte contrabando petrolero… con señores de la guerra detrás de cada ruta y yacimiento. Resulta paradójico, pero eso solo podría ser detenido, si empresas extranjeras con soporte de sus gobiernos -como los rusos o los chinos- toman el control de las instalaciones petroleras, a cambio de dinero fresco para el gobierno venezolano. Pero esto, aunque ya se está asomando no se ve claro… implicaría el uso masivo de fuerzas de seguridad e inteligencia. Algo muy costoso de mantener y… no valdría mucho la pena tampoco, por la mala calidad del crudo venezolano. Si tan solo fuera en su mayoría ligero, pero ni eso.

Cubazuela, Wikileaks, Panamá Papers y petróleo

JO: el nuevo puerto de Mariel, prácticamente se pagó con dinero venezolano y chino…a partir del escándalo Panamá Papers se ha sabido que existen tanqueros que transportan crudo con bandera venezolana y que nunca se contabilizan en PDVSA… ¿el negocio de los barriles venezolanos entre Cuba y China a quien beneficia… más allá de las familias enquistadas en el triángulo Caracas-La Habana-Beijing?

MD: Está metido medio mundo. El tema está que el petro-rentismo tiene una fuerza tal que corrompe a toda una sociedad, así te resistas. Cuba no juega tan fuerte como se cree. Toma lo que puede manejar. Creo que Rusia y empresas de servicios financieros y logísticos de todo el mundo -junto a sus conexiones financieras y políticas venezolanas- operan con ese crudo a escala global. Hasta miembros del gabinete de Trump han metido mano en este saco. Solemos ver el crudo como algo especial y lo es. Es un commodity: una mercancía fácil de transportar y muy rentable. En el caso venezolano lo que se trafica con éxito es el tema de que es fácil de transportar. Por eso Bernardo Mommer le recomendó al gobierno venezolano que se dejara de lavativas de Orimulsión y mezclara crudos livianos -junto a pesados- y que saliera rápidamente al mercado. En vez de exportar livianos de buena calidad, lo mezclaron con uno de mala calidad y así le fue a PDVSA. Los resultados están a la vista.

JO: ¿Ahí entra el micronegocio…una isla puente para el negocio familiar de los Castro…?

MD: Claro, ahí Cuba aprovechó y aprovecha, desde luego. Siempre ha sido el punto de partida de la depredación de las Américas. Esa es su vocación histórica desde que el primer español pisó esa isla, pero los cubanos que presumen de listillos no tienen esa capacidad para manejar grandes cantidades. Manejan lo suficiente para incrementar sus cuentas y mantener el sometimiento de esa isla. En cuanto a los chinos, están en lo que deben estar. Prestaron dinero y están cobrando. Los rusos lo mismo. No los culpo. Están haciendo su trabajo y culturalmente no tienen escrúpulos, ni siquiera doble moral. Consiguieron un pobre país lleno de materias primas e ingenuos secuestrado por petro-rentistas -independientemente de la ideología- que quieren vivir más allá de sus posibilidades. La ingenuidad venezolana es criminal en ese sentido. Por eso creo que lo que hacen cubanos, chinos y rusos, mal por nuestro país, pero es una enseñanza en nuestras narices sobre lo que es hacer valer el interés nacional. Eso se respeta. Nos toca a futuro ver como enderezar el entuerto. A todas estas, al final, como dicen las abuelas, lo que fácil viene, fácil se va…

JO: pero, el sistema financiero tiene una lógica más allá de lo evidente…y mezcla las movidas y los golpes como en el billar: se gana tanto por directrices como por carambolas…

MD: Exactamente, y en el caso venezolano toda esa riqueza terminará en manos de un fondo de inversión… o de un banquero… casi nunca del que cree, a primera vista, que se va a enriquecer con robar a la nación o con saquear a un país extranjero. Pocas fortunas de ese calado persisten.

Rusia y la geopolítica de los gasoductos

JO: Los rusos y su modelo de geopolítica para el posicionamiento de gasoductos …¿qué esperan de Venezuela, más allá del interés geo estratégico y del interés de recobrar lo que prestaron, como apuntabas arriba?

MD: A los rusos solo le preocupa algo y es que el gas natural licuado no le quite competencia a su sistema euroasiático de gasoductos. Venezuela no es potente en gas natural libre. Tiene mucho gas asociado, pero no tiene tanto gas natural libre, que es el más valioso… sobre todo, en su actual ubicación, tanto en el Golfo de Venezuela… como en el de Cariaco y con la Plataforma Deltana, teniendo las instalaciones GNL de Trinidad y Tobago, justo al lado. Si los rusos entran en ese negocio -triangulando con empresas americanas, españolas, italianas, anglo-holandesas e incluso chinas- lograrían incidir sobre esa potencial oferta GNL a escala global… teniendo presencia, orientando embarques, de tal forma, que no afecte a futuro los contratos a largo plazo que tienen en los mercados de toda Euroasia. Venezuela puede producir ese gas, trasladarlo a plantas de GNL en Trinidad y Tobago mientras se construyen instalaciones similares dependiendo de los costes, claro está, y mantener buena parte del flujo de toda la fachada Atlántica americana y europea.

Almacenar o no almacenar. He ahí el dilema

JO: ¿Cuánto durará el gas…la tecnología de almacenamiento resolverá el tema de hacerlo comerciable… digamos a costos de retorno racional?

MD: Hay que tener claro que el gas tendrá una vida mucho más larga -en cuanto a uso como generador de electricidad que el petróleo- siempre y cuando las pilas de almacenamiento acopladas a renovables no le ganen la partida; algo que podría pasar en cualquier momento, pues el gas sirve de soporte con plantas relativamente más eficientes y limpias a las variaciones de flujo de las renovables, las cuales siempre son dependientes de la climatología. Si se consolidan en costes las grandes baterías de almacenamiento, el rol del gas podría verse comprometido en unas décadas. Esto, desde luego, por ahora no se ve muy claro en el mercado, sobre todo en los reservorios de gas natural como Rusia, Irán o Qatar…. A nadie le gusta ser pesimista en torno al futuro de su negocio. Si el gas pierde peso como soporte para la electricidad, podríamos ver truncado el sueño de una OPEG. La innovación tecnológica, como en el petróleo, es la clave.

Sanciones, saludos a la bandera y enemigos de mentira

JO: ¿Las sanciones de EUA y de Canadá lograrán algo en términos de negocios para el Petro Estado y las micro corporaciones?…¿Ves a Europa tomando decisiones parecidas? Explícanos esa extraña relación en las últimas dos décadas de La Chevron Texaco, la Shell y las empresas de Inglaterra con los negocios petroleros venezolanos y su grandilocuente beligerancia, que nunca detiene el intercambio financiero.

MD: Las sanciones afectan en esencia la operatividad… cuando el gestor de un negocio tan global como el petrolero lo ha hecho mal… y este es el caso de Venezuela. Eso va desde lo más simple: papeleo de importación, exportación, flete de flota, almacenamiento, entre otras cosas, que son necesarias para el funcionamiento de la actividad comercial petrolera. Las sanciones crean limitaciones y ya. Los viejos tinglados de estafa a la nación comienzan a sufrir restricciones…eso hasta que el ingenio para delinquir encuentre salidas. Siempre se pueden evadir sanciones. Allí están los cubanos, aunque también están los iraníes. Dependiendo del caso afecta. A Venezuela le afecta mucho porque es monoproductor, es grande, su modelo económico es petro-rentista y sus élites políticas al ser depredadoras -y mantener un apetito voraz, tal como se está viendo- prefieren ver morir a las masas de hambre, antes de hacer cambios sustanciales en la política económica o el equilibrio de poderes. Las sanciones, sin duda, alimentan una narrativa de resistencia en esas élites: “hay que aguantar”, se dicen entre ellos… y es probable que aguanten, mientras no exista un desafío serio de parte de la sociedad venezolana a ese cerco depredador que le está destruyendo. Los drones y las súper bombas, aunque muy efectivos, no nos sacarán de este aprieto. Saciarían la sed de justicia muy probablemente, pero es muy costoso para las grandes potencias. Esa ayuda temible de los cielos solo aparecería, si se establece una alternativa real de poder dentro de la sociedad venezolana que termine el trabajo, pero creo que se está lejos de eso. En el caso europeo, bueno ya la están implementando, pero estimo que tienen un carácter complementario a las americanas. Europa no es tan poderosa. Sobre todo, la Europa continental. Le temo más a Suiza y a Reino Unido.

Ahora, para responderte la segunda parte de la pregunta, te tengo que decir que las petroleras están acostumbradas a trabajar con las tiranías y bajo fuego. Lo importante para ellas es que exista un beneficio. Chávez siempre hizo el trabajo sucio para Houston. Los chavistas creían que su líder supremo -y el actual- son súper antiimperialistas y no tienen nada que ver con el capitalismo. Todos ellos necesitan dinero -tanto la cúpula chavista, como los petroleros- de hecho, éstos últimos, se encargan de aclarar, suavizar y servir de mediadores entre los gobiernos de los países de donde proceden y el líder chavista de turno. Para la industria petrolera el único problema que ellos tienen es que paguen y punto. Del resto, le da igual si es democracia o no, si está en paz o no. A lo sumo que sus trabajadores expatriados estén a salvo en sus instalaciones, pero no más.

JO: A algunos les salió mejor la patada que la caricia…pensemos en algunas petroleras norteamericanas…

MD: Desde luego, ahí entran las excepciones… como Exxon-Mobil, empresa a la que le benefició la expropiación, pues el contrato, cosas que no sabían los genios de PDVSA del momento y su equipo jurídico -o se hicieron los locos, ve tu a saber- implicaba que, si ocurría una expropiación, unos fondos puestos a resguardo en bancos norteamericanos pasarían directamente a Exxon en 72 horas. No recuerdo ahora la cantidad, pero era muy cercana a la inversión inicial de los mejoradores. A 72 horas de decir Chávez “Exprópiese” con cantos patrios, Exxon recibió el dinero invertido. No perdió. No solo no perdió, sino que encima ganó… y siguió demandando y ganando por aquel acto de torpeza, uno más, del líder supremo y la directiva de PDVSA. El resto de las empresas, no tuvieron contratos de ese tipo. Prefirieron negociar y seguir, porque aún podían ganar. Al final no todo es lo que parece y de eso hay muchos casos en la historia petrolera global.

Inventos y visionarios

JO: Para muchos Elon Musk es el Tony Stark de la vida real. ¿Su modelo de negocios y de diversificación del riesgo empresarial toma en cuenta a países como Venezuela… o somos un mero detalle geográfico, sin interés para la inversión a mediano plazo?

MD: Se parece, sin duda… y ayuda desde luego el marketing y el músculo financiero. Hay muchos visionarios como él, mucho más silenciosos y trabajando en equipo en todos los países del mundo. Pasa que los conocemos por sus éxitos repentinos, disruptivos y no por sus fracasos, que son la base de sus éxitos futuros o de otros visionarios con mejor suerte. Venezuela podría ser objeto de atención de esos visionarios si deja vía abierta a su talento.

Venezuela y su momento económico desenfrenado

JO: ¿Dónde podría verse el inicio de todos nuestros males…o al menos de los contemporáneos?

MD: Creo que el gran problema venezolano es la fase petro-rentista… entre 1975 y la actualidad. Venezuela ha dado ingenieros y científicos de nivel -que al igual que muchos otros profesionales- se han visto obligado a depender de un sueldo estatal. Se han dado intentos tímidos para que no sea así, pero la innovación sin la mano del emprendimiento empresarial, fondos de inversiones o recursos privados en general no tiene el mismo empuje. A lo sumo, el Estado se debe preocupar por dar una educación primaria y secundaria potente, así como de formación profesional técnica -si cabe- y buscar la forma de estimular el estudio masivo de las ciencias formales, naturales y las ingenierías. Partiendo de eso, no solo los Musk de afuera, sino los propios podrían acelerar la entrada de Venezuela a la cuarta revolución industrial y se puede. Con voluntad política y social se puede… y por un tiempo se estuvo cerca de ello. Los muchachos venezolanos de nuestras universidades aún hoy -con las uñas- están haciendo cosas impresionantes, porque la innovación está cada día más al alcance de la mano.

Nuevos nichos y nuevas miradas

JO: ¿Has podido ver en Venezuela un nicho o un área de innovación tecnológica exportable?

MD: Sin duda el talento lo tienen allí… y se puede multiplicar para crear verdaderos clústers de innovación TIC, robótica, agroindustrial, biogenética, entre otros. Por ejemplo, en San Cristóbal, Mérida, Barquisimeto, Valencia, Maracay y Caracas, por mencionar donde he visto casos de chicos diseñando desde Apps hasta modelos de drones o vehículos solares. Y todo eso, a mediano plazo, si se comienza ahora. No está muy lejos, a pesar de la desbandada que estamos viendo ahora de cientos de miles de jóvenes venezolanos extremadamente talentosos. Debemos también recordar que las 4 revoluciones industriales han tomado siempre a Venezuela pensando en pajaritos preñados, volando en retroceso. La segunda pasó por debajo de mesa, entramos a la tercera con fuerza, a tal punto,  que cuando llegué a España en el año 2003 siempre tuve la impresión de que Venezuela estaba a un nivel potente y en muchos casos superaba en formación TIC a este país… luego vino el retroceso. Un retroceso brutal, pero creo que con una economía libre, capitalista y abierta entraremos con fuerza en la cuarta revolución industrial y mucho mejor que la que tienen nuestros vecinos… y algunos países de la vanguardia. Hay muchas posibilidades siempre y cuando se supere al petro-rentismo del chavismo y la MUD.

Ver comerse la torta a otro y esperar por las migajas

JO: ¿Cuáles empresas petroleras se benefician más de los hidrocarburos venezolanos…y ahora de la extracción del Arco Minero?

MD: Fíjate es triste responder esta pregunta luego del subidón de optimismo de la anterior. Está uno pensando en las posibilidades de Venezuela -de cara a retomar la tercera y entrar con fuerza en la cuarta revolución industrial- y nos vemos obligados a hablar de un tema básico de la primera y segunda revolución industrial. “Follow the money” diría un gringo… y por ahí está el asunto. Por eso nos vemos obligado a pensar en esta pregunta. Para darte nombres te diría que Rosneft, CNPC, Sinopec, Repsol, ENI y Chevron-Texaco, además de las redes mafiosas que colonizaron PDVSA, por nombrar las más sólidas, en el portafolio de inversiones extranjeras en Venezuela. En el Arco Minero aún no lo tengo muy claro. Tendría que observar más. Temo por el Arco Minero. Huele a uno de los desastres ecológicos más grande de la historia de la humanidad. Si ya hemos destruido mucho de nuestros ecosistemas con nuestro petróleo en estos 100 años de explotación, no me quiero imaginar el Arco Minero.

Modelos y pareceres

JO: Tomando un par de países del mundo… ¿a quién pudiera parecerse Venezuela -si siguiera éste pésimo rumbo- y a cuál país pudiera homologarse en el futuro, si se rectificara?

MD: Venezuela es el peor de los casos si comparas con Irak, Libia o Nigeria que ya es bastante. Cuando viajas por Libia, en medio de una guerra civil brutal, cuerpos armados de distintas procedencias, un tráfico de humanos sin precedentes, y aterrizas en una instalación petrolera -que hace unos meses estuvo en medio de una batalla y sigue produciendo-… entonces te quedas de una pieza, si vuelves la vista a Venezuela. Lo mismo pasa con Irak e incluso, la que más se podría parecer por el caos y la complejidad, más no en el tamaño, como es el caso de Nigeria. Todos estos países han sufrido interrupciones producto de guerras o conflictos brutales, y aun así, hacen crecer su producción. Claro, muchos me dirán que algunos campos son más fáciles de hacer producir… y en cierta forma tienen razón. El grueso de la producción venezolana viene de campos que requieren recuperación secundaria… y eso es un poco más complejo de manejar, pero PDVSA no está en guerra, bueno, algún chavista me diría que “sí estamos en guerra económica”, a lo cual le respondería: “sí, la que vuestra ineficiencia y falta de ética ha desencadenado”…pero, en términos reales no está en guerra, está bajo depredación… desde que Chávez le puso la mano hace 15 años. Esa es la verdadera guerra. Una guerra contra el potencial petrolero de la nación.

La casa de al lado y el apartamento de arriba

JO: Hablabas hace nada de los vecinos…¿cómo ves nuestro entorno…quiénes son nuestros amigos-enemigos, nuestros “frenemies” en jerga de quinceañero?

MD: Fíjate, si se corrige el rumbo… Venezuela podría ser mejor que Colombia… y llegar muy pronto al nivel de Chile en avances económicos. Tiene todo el potencial para avanzar en forma integral…puede llegar a ser una potencia económica mediana -orientada a la fachada caribeña- con una integración profunda al mercado colombiano. No veo a Venezuela sin Colombia y viceversa. Ambos países, superando sus problemas estructurales de violencia e infraestructura… y liberando la economía -sin dejar de fortalecer la capacidad de sus respectivas instituciones democráticas- podrían constituir una región de muchas oportunidades. Puede ser que Colombia decaiga. Tiene sus peligros, en especial que Venezuela no salga de este agujero que es el chavismo… pero, si ambas cosas no pasan y se orientan dichos países a economías abiertas, integradas, con institucionalidad liberal eficiente -sin perder de vista la justicia social- es mucho lo que se puede lograr. Soñar, en ese sentido, no cuesta nada y a veces los sueños se vuelven realidad.

Rescatando al petróleo venezolano

JO: ¿Cómo debería diseñarse una política de rescate del sector petrolero venezolano? Pensando en voz alta, danos algunas líneas gruesas y actividades inmediatas y necesarias

MD: Se ha escrito mucho al respecto y en todas nuestras universidades o instituciones de educación superior hay una multiplicidad de recetarios. Mi recetario simplificado sería el siguiente… y creo que coincide con otros que ya están sobre el tapete, pero que la clase política ni siquiera somete a discusión:

  1. Fortalecimiento de la capacidad contralora del Estado en materia petrolera desde el ministerio de energía y minas en todas sus secciones rescatando y mejorando a sus cuadros profesionales despolitizándolos y convirtiéndoles en funcionarios de carrera bien remunerados. Para ello, deben ser seleccionados con fuertes exámenes de oposición. Esa capacidad contralora del ejecutivo nacional fortalecida debe estar complementada con el fortalecimiento de la capacidad contralora del poder legislativo, judicial y poder moral, junto a un fuerte soporte de los órganos de seguridad del Estado… creando unidades de inteligencia petrolera, manejados con la mayor de las transparencias y sirviendo sus productos a todo el gabinete económico y los involucrados en el sector público y privado petrolero. La transparencia y el equilibrio de poderes es la clave para fortalecer a esta capacidad contralora que comenzó a desmontarse bajo el gobierno de Luis Herrera Campíns… y de allí en adelante el seguimiento de la política petrolera por parte del ejecutivo ha sido deficiente.
  2. Auditoría general y reingeniería total de PDVSA. Eso costará un poco menos. Se pueden contratar grandes consultoras para realizar este trabajo. Dentro de PDVSA queda poco talento rescatable, pero hay gente que puede mantenerse con un debido estudio de cargos y competencias. Al resto que no sabe de petróleo, en cada área técnica se le puede ubicar en otra área del Estado fuera de PDVSA… y lo mismo con otros departamentos que no son petroleros. No podemos dejar a esa gente sin trabajo. PDVSA puede funcionar con 15.000 o 20.000 trabajadores con relativa eficiencia… y tal vez soy generoso. No con 120.000 como parece tener ahora. Desde luego, hay que contratar a personal venezolano y extranjero bien pagado, que sepa del negocio y no esté politizado. Recuperada PDVSA… con los años debería estudiarse la posibilidad de colocar acciones de la misma en manos de los ciudadanos y del capital nacional e internacional.
  3. Preparar un marco legal que permita el ingreso de capital privado nacional e internacional en la actividad petrolera, pero sobre todo que el impulso de proyectos no suponga crímenes contra el ambiente. La idea es llevar a la industria petrolera liderada por una PDVSA reconfigurada y repotenciada con participación accionaria de los ciudadanos y el capital privado en general, a una producción de al menos 6 millones de barriles diarios de crudos y unos 3 millones de barriles diarios en refinados.
  4. Estimular el I+D en el área petrolera y petroquímica, así como la gasífera con grandes institutos conectados con nuestras universidades y universidades foráneas… financiados por capital privado.
  5. Reconfigurar el consumo interno energético. El venezolano debe pagar a precios internacionales su gasolina y su electricidad. Se pueden implementar políticas graduales de adaptación, pero esa debe ser la meta, aunque sea por decencia y eficiencia. Como decía mi profesor Víctor Poleo: “Venezuela es un país cuyo apellido es energía”. Tiene todo para moverse y trabajar con renovables y un buen sistema eléctrico que en su tiempo se construyó y fue pionero. En tal sentido, además de hacer pagar a la gente el valor de la energía.
  6. Apostar fuertemente a nuestro potencial eólico y solar con un marco legal que estimule la inversión privada en esas áreas y la creación de un centro de gestión de cargas de red. Muchos países tienen ya ese trabajo hecho. Es cuestión solo de estudiarlos, adecuarlos a la realidad venezolana, hacer contrataciones decentes o con licitación transparente y, sobre todo, que no se roben el presupuesto con múltiples sobreprecios, lo cual es una práctica habitual en toda Venezuela.
  7. Políticas orientadas a abandonar el petro-rentismo, fortaleciendo la capacidad que debe tener el Estado y la Nación de no ser presa de camarillas que jueguen con los ingresos petroleros como si fuera su patrimonio… ahorrar los tributos y que estos solo puedan ser reinvertido en el país, de tal forma que no aminoren la capacidad productiva del mismo. Parece mentira que en estos 100 años ya sabemos esto, pero no lo aplicamos. Los políticos venezolanos no pueden ver las cuentas petroleras porque pierden la noción de la mesura. Hay muchos modelos a estudiar y adaptar, probar e implementar. Los estudios están hechos desde hace tiempo. No hay que buscar la antimateria para implementarlos. Solo tener voluntad política y convencernos de una buena vez que no somos un país rico, si no producimos con nuestro talento cada dólar de PIB. El petróleo da mucho dinero sí, pero no es producción, es extracción de una renta internacional, es jugar a mineros, y si no haces una gestión adecuada de ingresos te conviertes en un pueblo de mineros lleno de rufianes, putas, asesinos y todas esas cosas que hoy se ven en la cotidianidad venezolana… como en la fiebre del oro, del caucho o como la España del siglo XV. En la historia hay muchas analogías al respecto.

Podríamos seguir expandiendo mi recetario, pero con estos creo que es suficiente y de inmediata aplicación.

Volviendo a los que se comen el pastel

JO: ¿Quiénes y cómo urden desde el poder venezolano y neocolonial –Cuba, China y Rusia- estas acciones planificadas para apropiarse de las riquezas y limitar a la sociedad en su autonomía financiera, emocional y física?

MD: Antes de Chávez en el plano de limitar la autonomía financiera, te podría decir que Carlos Andrés Pérez en su primer mandato, Luis Herrera Campíns, Jaime Lusinchi y Rafael Caldera en su segundo mandato… todos con sus respectivas camarillas. Pérez intentó enmendar la plana -pero como nos pasa a muchos venezolanos- emprendió una tarea que sobrepasaba sus capacidades. Creemos que nos la estamos comiendo y no tenemos que dar cuenta a nadie… y eso acabó con CAP II. En el plano de la apropiación de riquezas y limitación de la autonomía financiera, emocional y física, sin duda Chávez hasta que murió y Maduro en este momento. Detrás de ellos hay hombres que tienen mucha responsabilidad como Rodríguez Araque, Rafael Ramírez, Giordani, Diosdado Cabello, y últimamente El Aissami y la familia de Cilia Flores… pero hay listados enormes de estas camarillas civiles y militares… y algunas redes se cruzan con la actual oposición. Todos de alguna forma han extendido un cerco depredador, en complicidad con una buena parte de las élites económicas aún activas en el país Vivimos en una Venezuela ingenua y por esa misma razón, culpable de su desastre. Mi papá suele decir que “el petróleo volvió locos a los venezolanos”. Eso también me lo dijo una vez un tío político dedicado al agro en Santa Bárbara del Zulia y es verdad. Los venezolanos andamos de sobrados por el mundo cuando hemos fracasado como sociedad. Gracias a Dios que hemos salido 2 millones que hemos recibido nuestro baño de humildad, pero el petro-rentismo nos quitó nuestro sentido de decencia, dignidad, respeto, mesura, ética y racionalidad económica, con sus honrosas excepciones. La depredación la implementan las élites, pero con nuestra complicidad, sin duda. La mayoría de los venezolanos siguen en lo mismo, esperando su cajita de alimentos Clap… su carnet de la patria…su resuelve… su enchufe… salvo los que emigraron y los que resisten, en territorio patrio, con su propio esfuerzo… aportando valor y que es una minoría. Allí, en esas personas que piensan de forma productiva está la materia seminal de una Venezuela mejor. Solo falta organización y ganas de romper con el cerco depredador.

La salud de la OPEP

JO: ¿Cuánto más durará la OPEP….ha servido para algo?

MD: Como todo cartel tiene sus días contados en la medida que pierdan el control sustancial de una porción de la oferta… y eso ya está pasando. Su influencia cada año se está limitando y tiene que recurrir a otros gigantes petroleros para poder incidir en el mercado. A la OPEP le doy a lo sumo, siendo generoso, otros 20 años.

JO: ¿y su existencia no beneficia también a las empresas que, al menos en el papel son su competencia?

MD: La OPEP sirvió de mucho… y si no hubiese existido habría que inventarla. De hecho, apareció porque la oferta ya no era controlable bajo los esquemas de las “siete hermanas” -o petroleras más importantes del mundo occidental de la primera mitad del siglo XX- justo lo que está comenzando a pasar ahora. Creo que la única manera de que la OPEP sobreviva es que más países decidan ser parte de la OPEP y por lo que veo eso no está en los planes de muchos pues ¿Para qué limitar tu soberanía en la exportación de tus crudos, si otros pueden hacer el trabajo sucio por ti…el trabajo de sacrificarse por mantener los precios altos? Muchos países fuera de la OPEP desde Estados Unidos hasta Brasil piensan así… y les va fenomenal. Yo siempre he sido partidario de abandonar a la OPEP… o por lo menos, de que se hicieran estudios para evaluar las implicaciones de una decisión de ese tipo; pero creo, que a lo único que han sido fieles los políticos venezolanos -desde su fundación ha sido a la OPEP- ni siquiera a sus partidos, a la OPEP, pasando incluso por encima de los intereses sagrados del país. Algo curioso: a Venezuela le sirvió -y mucho- para defender su decadente oferta petrolera cuando emergía Oriente Medio, como exportador sin precedentes en los años 50 y 60 del siglo pasado, pero ya esa necesidad no existe. Puede Venezuela abandonar la OPEP, resistir la guerra de precios saudita -que no quiso resistir Caldera en 1998- y seguir adelante ampliando su producción cuando los sauditas -como ya está pasando luego de esta última guerra de precios contra el fracking– decidan restringir la producción, porque sus reservas financieras se estén quemando a niveles insostenibles.

Siempre habrá alguien que pueda sacrificarse por nosotros. Que lo hagan los exportadores más potentes como Arabia Saudita, Irán y Rusia. Nos beneficiaremos igual ¿Qué hubiese pasado si nosotros nos hubiésemos puesto en una producción de 6 millones de barriles diarios, como indicaba la meta de la apertura petrolera que atacaron los sauditas… y a la vez hubiésemos adoptado el modelo noruego de gestión de la renta petrolera o algo parecido? No te quiero ni contar. No solo hubiésemos tenido uno de los fondos soberanos más grandes del mundo, sino convirtiéndonos en un modelo económico para muchos países petroleros del sur de continente americano… con una población próspera, educada y emprendedora.

Trabajo versus renta

JO: ¿Cuál sería el futuro de Venezuela una vez se desplace el petróleo como fuente única de energía y… por lo tanto, de ingreso?

MD: Si sobrevive como Nación a esta debacle, que es factible -siguiendo el camino correcto ya comentado- la veo en la segunda mitad del siglo XXI de lleno en la cuarta revolución industrial… con sus renovables, sistemas de almacenamiento masivo y viviendo de la generación de conocimiento tecnológico… eco-turismo, agroindustria y en menor medida explotación de tierras raras. Posiblemente, preparándose para la quinta revolución industrial, que aún no sabemos cómo será, pero vendrá. Venezuela será un país mejor sin duda. La capacidad de trabajo de muchos venezolanos sin la losa petro-rentista es enorme …y no te estoy vendiendo la moto en plan coaching barato. No, lo he visto. Lo veo por todo el mundo. Muchos venezolanos, allá en territorio patrio se burlan de los pobres compatriotas que salen a buscarse la vida… e incluso de aquellos que trabajan y estudian el triple… hasta con tres o cuatro trabajos, en el propio territorio nacional. Les dicen: bolsa, pendejo, pajizo… lo que tú quieras, pero son los que moverán el país cuando acabe el petro-rentismo, que no la industria petrolera… que son dos cosas distintas. Tanto los que están fuera como los de adentro. Una vez un empresario jubilado gallego me comentó que le llamaba la atención Venezuela por una sola cosa: nunca había visto tanto desnivel entre gente sumamente talentosa y emprendedora… y otra que no. Ese es el gran desafío, apostar a expandir en número y calidad a la gente talentosa y la clave -suena a Perogrullo- está en la educación tanto en casa como en las escuelas. Esa base es la fuente energética más potente de cualquier país.

Lecciones y lecturas

JO: ¿Cuáles tesis o textos están vigentes alrededor de la política petrolera y energética venezolana? ¿Qué debemos leer para entender y qué debemos leer para adaptarnos y enfocarnos al futuro?

MD: La tesis más importante es la inviabilidad del capitalismo rentístico. A muchos políticos… a algo le suena el asunto… y no pocos académicos lo tienen claro, pero cómo cuesta dar el paso. La relación del poder con la renta petrolera es algo que se ha discutido sobradamente en los ámbitos académicos venezolanos de toda la vida, pero no ha trascendido de allí. Es como si le pusieras un machete al cuello del político -y a su empresario financista- cuando le dices que tienen que prescindir de la renta petrolera…o al menos gestionarla con criterio. Al final de la asesoría, la clase o el seminario en la Asamblea Nacional o el Palacio de Miraflores… le dan una palmadita al académico y se meten a sus despachos a frotarse las manos, cada uno en sus asuntos, siempre en clave patrimonialista. Lo he visto con mis propios ojos como funcionario público y es realmente patético. En cuanto a qué leer propongo una ruta simple y eficaz: primero, hay que entender cómo funciona la industria petrolera. En el ámbito venezolano hay mucho material en la Web. Históricamente en eso el esfuerzo didáctico y de difusión del conocimiento de la política y economía energética y petrolera que hizo el CIED hasta el 2002 y el hecho por Inés Rohl y Juan Carlos Sosa Azpúrua con el Grupo Energizando Ideas, antigua Petróleo YV ha sido esencial. Junto a ellos, de hecho, soy coautor de un libro orientado precisamente a ese fin: el de dar a conocer de manera didáctica a la industria energética y petrolera con Venezuela siempre en el centro de atención que se titula “ABC del Petróleo y la Energía” y valga la publicidad… pero vale la pena, porque allí se hizo un intento de resumir todo lo que necesita entender el público que no está familiarizado con estos temas.

Hay muchos manuales más de introducción al conocimiento de la industria petrolera y energética en general. Eso lo primero. Luego debemos entrar en la historia del petróleo que era el eje de mis clases en la UCV hasta el año 2005. Debemos liderar esa lista de autores como Daniel Yerguin y su libro “The Prize” o en castellano “La historia del petróleo” y su segunda parte: “The Quest”. Podríamos ver también la versión más resumida del período que cubre “The Prize” realizada por Anthony Sampson con su libro “Siete hermanas”. Con eso ya tienes la historia petrolera a escala global que se puede complementar con el trabajo de Terry Lynn Karl y su “Paradox of Plenty” para tomar categorías analíticas que nos permita tener una visión general de cómo funciona un petro-estado. Para seguir en ese registro global y entrar más en actualidad recomendaría dos autores, uno bastante polémico como lo es Thomas L. Friedman y su libro “Hot, Flat, and Crowded: Why We Need a Green Revolution – and How It Can Renew America, Release 2.0” y Steve Coll con su “Private Empire: ExxonMobil and American Power”, para entender cómo funciona realmente, no solo una corporación petrolera de primer nivel, sino su relación con el poder… que está muy lejos de lo que muchos geopolíticos y analistas de relaciones internacionales piensan.

Una vez que nos hemos enterado de cómo funciona la industria petrolera desde al ABC pasando por su historia global hasta la actualidad, entonces se puede entrar a entender a Venezuela. Para ello recomiendo dos autores: Asdrúbal Baptista con sus libros “El Petróleo en el Pensamiento Económico Venezolano” y “El Relevo del capitalismo rentístico. Hacia un nuevo balance de poder”, luego a Diego Bautista Urbaneja con sus libros “La Renta y el Reclamo Ensayo sobre petróleo y economía política en Venezuela” y “Pueblo y petróleo en la política venezolana del siglo XX”.

JO: Esos textos están de cara a ver la perspectiva histórica. Pero ¿hay algo que debamos observar para darle una mirada al mañana?

MD: Sí claro, ese ¿qué leer para entender el futuro? Comenzaría con “Sapiens” y “Homo Deus” de Yuval Noah Harari…los cuales nos ayudarán a entender a qué mundo nos enfrentaremos y eso incluye la energía. No tiene nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora. Es otro nivel, otra percepción de la realidad. Pero, si quieren ir a algo más técnico les recomiendo hacer seguimiento de los trabajos del Foro Económico Mundial, MIT y la Rand Corporation, pues allí se hace mucha prospectiva y se presentan muchos informes de evaluación en torno al futuro y no solo el energético. Podría saturarlos de información, pero creo que por allí pueden calar mejor las futuras tendencias.

Nuevas miradas, nuevas tesis

JO: Cuáles son las nuevas tesis que moverán el mundo…hablemos de la internet de la energía, de la internet de las cosas, de la Realidad Aumentada y su relación con el consumo energético, de los ciclos previsibles

MD: Tú lo has estudiado en tus libros, especialmente en la Cultura del Milenio. El post humanismo sin duda dominará el escenario y con ello el surgimiento de otras economías… otras formas de estar confrontando desafíos impresionantes como el climático y el alargamiento de la vida…la búsqueda de la inmortalidad… pero, a la vez brechas cognitivas importantes con la inteligencia artificial y el manejo de nuestro uso de los recursos energéticos. Será un mundo al que le sobrará energía y donde el gran desafío será gestionar y adaptar el cerebro a grandes cantidades de datos, interactuando con la inteligencia artificial. La energía dejará de ser un asunto de la economía para ser un tema simple de gestión de información en torno a las necesidades. Las guerras o políticas por los recursos energéticos no serán por materias primas, sino por garantizar el flujo de la energía de múltiples sistemas y allí la ciberdefensa y la inteligencia artificial serán la clave. Creo, que tendremos más problemas con el agua… o cómo controlar nuestro cerebro envejecido… y a eso ya se le está buscando solución. Desde luego, esto lo veremos a partir del 2050… cuando veamos, ya no el predominio de una fuente energética, sino la superación de los “peaks” y así entrar a la era de las brechas cognitivas y de gestión en tiempo real… por no hablar de consolidar nuestra colonización del espacio exterior.

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