Economía para la gente
En busca de una renta (II)

La captura de rentas hace que se desvíen recursos a actividades no productivas, y que pudieron ser destinados a actividades que agreguen valor a la sociedad. Por ejemplo, en lugar de destinar recursos a la producción de algún bien o servicio necesario, se dirigen fondos a hacer lobby, al pago de impuestos, a protegerse de la delincuencia, a levantar muros, cercas eléctricas, pago de servicios de vigilancia, a pagar coimas, vacunas, sobornos, etc., sin mencionar el costo de oportunidad, el tiempo y esfuerzo destinado a trámites burocráticos, y el incentivo a la corrupción.

Cuando el gobierno se convierte en el principal empleador, o la generación de riqueza está próxima al gobierno, o el gobierno sea quien tenga el poder económico, por ejemplo controlando los “commanding heights” de la economía, es lógico que la ciudadanía persiga capturar una renta del gobierno, con la consecuente tendencia a alinearse a los intereses de éste, emprendiendo o alimentando el “camino a la servidumbre”.

Ejemplos menos evidentes de rent-seeking pueden ser:

  • Cuando el gobierno cobra impuestos: en este caso el gobierno toma recursos de actividades productivas, para destinarlos al gasto público, que normalmente no es productivo. Transfiere recursos de unos a otros. Antes de que se malinterprete, esto no quiere decir que no se deben cobrar impuestos. Al existir un gobierno, aunque sea mínimo, existirán los impuestos para financiar su actividad, pero lo importante es tener claro, estar conscientes, que como por naturaleza el gobierno no emprende actividades productivas, los impuestos siempre reducen el bienestar total, aunque sus fondos sean impecablemente manejados. Mientras más altos son, más bienestar destruyen. De allí lo necesario de un gobierno limitado, gasto público controlado, e impuestos bajos, no excesivos.
  • La inflación, que es otro impuesto, y quizá el más dañino: cuando el banco central infla la moneda, extrae recursos de los ciudadanos para financiar el gasto público, beneficiando en el corto plazo a los primeros receptores de esos recursos, que no necesariamente destinarán estos a actividades productivas.
  • Las trabas al comercio internacional o prácticas proteccionistas: los aranceles y las cuotas de importación, extraen recursos de los ciudadanos y de los importadores, y se dirigen a los exportadores, a los productores nacionales, los empleados y dueños de estas empresas protegidas, reduciendo el bienestar total de la sociedad.
  • Las concesiones monopólicas: extraen recursos de los ciudadanos que se beneficiarían de la competencia, y se dirigen a los productores beneficiados con las prebendas o privilegios monopólicos, los empleados y dueños de estas empresas, reduciendo el bienestar total de la sociedad.

Con estas reflexiones y ejemplos se quiere ilustrar lo perjudicial que es para el crecimiento económico y bienestar de los ciudadanos de a pie, que el entorno económico incentive el rent-seeking. Una sociedad de captura de rentas tiende a la pauperización de sus ciudadanos, con la consecuente tensión social. Una sociedad que premie la productividad por encima de la captura de rentas, tiende a la prosperidad y bienestar de sus ciudadanos.

Bueno amigos, en este punto concluimos con nuestro análisis económico de la “captura de rentas” o rent-seeking.

Entender de economía política, identificar ganadores y perdedores, nos permite entender por qué no cambia y por qué es difícil cambiar el statu quo.

Rafael Avila

Rafael Avila

Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Monteávila. Profesor de la UCAB y el IESA. Ingeniero Civil, UCAB. Master en Administración de Empresas, Políticas Públicas y Finanzas, IESA. PhD. in Economics de la SMC University, Zug, Suiza.
Rafael Avila

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