¿Qué nos dejó el 16 de julio de 2017?

Se cumple un año de una fecha histórica en este proceso de recuperación y construcción republicana que los ciudadanos que queremos vivir en una Venezuela libre hemos iniciado. El 16 de julio de 2017 marca un hito importante por diversos motivos, pero también nos deja una serie de enseñanzas, en las cuales tres me parecen fundamentales destacar ante los recientes sucesos que como venezolanos vivimos.

1-El 16 de julio de 2017 fue el hecho que demostró que la mayoría de los venezolanos dentro o fuera del país quiere un cambio inmediato en el país. Muchos creerán que esto era obvio, pero para una serie de ‘dirigentes’ opositores lo inmediato podría ser entendido en el 2018 – para aquel momento- o inclusive 2019 -incluso hoy, hay quienes piensan que 2021 podría ser el año indicado-, pero lo cierto es que a los venezolanos se les dio la oportunidad de expresarse sobre tres opciones muy claras y concretas necesarias para la construcción de una salida a la fuerza del régimen. Los venezolanos cumplimos mientras que la mayoría de los partidos políticos involucrados fallaron en la conducción posterior del evento y cuyos motivos pueden ser explicados en el segundo punto.

2-El chavismo es un sistema único en la historia universal pero que evidentemente repite características de diversos totalitarismos, totalitarios y sistemas que devoraron las libertades individuales de determinados países. Sin embargo, el chavismo creó un Estado mafioso narcotraficante que a medida que se erigía sepultaba al debilitado Estado de Derecho venezolano; el sistema aprovechaba las riquezas acumuladas y habidas para ganar adeptos que no solo se beneficiaron, sino que pasaron a formar parte de un circulo vicioso del cual difícilmente pueda salirse. No hubo una acción posterior al #16J por la simple razón de que diferentes personajes, colocados por el régimen y empoderados por una ciudadanía fervientemente democrática en los comicios de finales de 2015, son parte y juegan a cuadro cerrado con el sistema que les ha proveído de estatus y poder (económico y político). La función de los cómplices es sencilla: otorgar tiempo al tirano y al sistema para tomar fuerza cuando este se encuentra debilitado. Debemos entenderlo, la caída del chavismo lleva consigo la caída de unos cuantos ‘no necesariamente chavistas’, al menos en la opinión pública.

3-Los venezolanos desafiamos al máximo nivel y dimos cátedra de rebeldía y civismo democrático. No es poca cosa haber desnudado el sistema chavista al punto de hacerles unas elecciones en paralelo a su Estado mafioso bien disfrazado, guiadas y orientadas por autoridades de las universidades más prestigiosas del país como máximos árbitros. No es poca cosa haber obtenido aproximadamente 7,2 millones de venezolanos que se expresaron en rincones impensables del país, en lugares tan tendencialmente -u originariamente- chavistas como el 23 de Enero o Catia, o en las más de 156 ciudades en 100 países en donde

un corazón tricolor no dejó de expresarse. Una cifra que también nos permitió desnudar lo inflado que está el tan citado registro electoral y que nos da una idea de lo grueso que han sido los fraudes. Así mismo, fueron unos comicios en el cual tuvimos la dicha de contar con una comisión internacional integrada por expresidentes del grupo IDEA. Jamás olvidaré esa noche previo al conocimiento del resultado final, la conversación que los expresidentes Laura Chinchilla, Andrés Pastrana, Tuto Quiroga y Miguel Ángel Rodríguez tuvieron junto a un grupo de representantes estudiantiles y exrepresentantes estudiantiles en la que me encontraba: “Han hecho historia, dudamos que en algún país o frente alguna dictadura, ustedes venezolanos hayan dado esta cátedra de civismo democrático de la cual hoy hemos podido ser parte”.

Continuando con ese mismo encuentro, no olvido tampoco la advertencia que el presidente Pastrana hacia a los entonces representantes estudiantiles: “Que conste que hoy los venezolanos darán un mandato a la MUD y en especial a la Asamblea Nacional, y por tanto deben estar a la altura de cumplirles”. Cuatro meses después, pero desde Madrid en donde pude coincidir con el presidente, ambos acertábamos, como era evidente, que ni la MUD ni la AN habían estado a la altura de el majestuoso proceso que habíamos presenciado en Venezuela, pero a su vez le solicitaba al presidente no olvidar ese evento y esa fecha. El 16 de julio los venezolanos cobramos nuestra primera victoria contra el sistema mafioso chavista, y desde ahí no hemos hecho más que cobrar victorias: El chavismo ha quedado completamente desnudado ante el mundo, los venezolanos se han dado cuenta del deterioro absoluto que los regímenes socialistas dejan a su paso; han entendido también que a las dictaduras no solo se les enfrenta, se les derrota con un compromiso claro; y por supuesto, hemos aprendido que los cómplices abundan y que el fin de nuestra lucha es la libertad de Venezuela para lo que la unidad pasa a ser un medio que quizás pueda ser necesario como no serlo, pero que de serlo, se tendría que contar con una unidad integrada por quienes efectivamente compartan el mismo fin y el sistema no se los lleve consigo.

Comentarios

Comentarios

Guayoyo en Letras