Venezuela la hija más reconocida

Alguien publicó recientemente en las redes sociales  que los venezolanos estábamos pariendo a la nueva Venezuela con un trabajo de parto  doloroso. La imagen fue obviamente muy clara pero yo le agregaría que los venezolanos somos las madres parturientas, con una cantidad de padres alrededor del mundo.

Sin planificarlo ni buscarlo este parto está adoptando paternidades múltiples, y en muchos casos por buenas y malas razones, pero al día de hoy no me cabe duda de que estamos ante la buena nueva como acontecimiento mundial, por el bien no solo de los venezolanos sino por el de la humanidad. No hay que tener un post-grado en política internacional para ver que las consecuencias no se quedarían solo en nuestro espacio limítrofe, este mensaje se multiplicaría y el daño sería incalculable para el mundo. Solo sería cuestión de tiempo.

Todos los países en mayor o menor grado, a favor (la mayoría) o en contra, quieren tener a esta bella muchacha en su familia. ¿Los motivos? Desde dinero hasta ubicación geográfica. La niña preciosa y valiosa, aunque ella no lo sabía ya que su autoestima estaba muy baja, es tema recurrente en las noticias de los últimos años a nivel global.

Lo que me hace concluir que Venezuela sí es tierra de gracia. Esto es un tema de vieja data, recuerdo haber leído hace más de 20 años que nuestro país y obviamente sus habitantes tenían una misión para el mundo, reconozco que en ese momento me desconcertó y lo deje en el área de lo místico pues para mi no tenía sentido esa frase tan contundente.

Poco podía saber yo en ese momento lo que nos preparaba el futuro y que Venezuela sería famosa por su política y posteriormente representaría una forma inédita de cómo un pueblo apuesta por la salida más idónea, al menor costo, que no significa que no se pague un precio alto.

Las poblaciones son referencia macro de lo que son sus familias. El venezolano es  pacífico y cordial, a pesar aún de lo que estamos viviendo, que siempre buscamos nuevas alternativas, que los retos pueden asustarnos pero también damos la pelea y que si vienes a meterte con la familia podemos ser la madre protectora que protege a su muchacha.

Aún tenemos que terminar el parto, los padres adoptivos están fuera del quirófano y al pueblo en trabajo de parto le toca seguir pujando. La pregunta seguirá siendo ¿ Cual es tu misión mi bella Venezuela, que tantos están esperando tu alumbramiento?

Mi conclusión y deseo es que debemos ser una cultura  con la responsabilidad de mostrar una nueva forma de manejar la Diplomacia y las leyes internacionales,  de conseguir el equilibrio entre el modernismo y el respeto a lo que antecede, el que estimula un consumo para sostener la economía pero con conciencia ecológica que respeta al medio ambiente, el que abre paso a las jóvenes pero le mantiene un lugar productivo al conocimiento y la experiencia de los mayores, el que le importa la productividad pero incluye la vida familiar dentro de esa rentabilidad país, el que mantiene su humor pero cumple con las normas, el que honra su gentilicio sin cerrarse en idealismos. En fin un país de vida con calidad por que entiende que la gente debe tener buenas razones para dar lo mejor de si en su tierra de gracia.

Bendita seas Venezuela. Bendita sea tu nueva vida.

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Guayoyo en Letras