Asi son las sorpresas

Me gustan las obras de teatro, aunque no tanto como algunas personas, que históricamente, hacen de su vida una pantalla, como si no fuera obvio para quienes sabemos reconocer cuando algo es real.
Aquel día solo tomaba café, no era una mañana especial, tampoco era el cumpleaños de nadie, pero encontré con una pieza clave en mi destino, un factor sorpresa, un extraño ambiguo, la persona detonante para izarme la vela y poder embarcar.
Con aquel espíritu motivador y aventurero, me recordó las razones de autosuficiencia y lo valioso que puede significar, que se me observe aunque de lejos. Digo, siempre que volvemos a la zona de confort nos preguntamos por los que miran nuestros esfuerzos, quienes ven nuestro trabajo cuando salimos fuera de ella, y sí, fue bastante notorio que había sido durante años, una valiente, una guerrera, que ahora menos que nunca se podía dejar vencer.
Me hizo sentir especial, pues no cualquiera ve esos pequeños detalles, ni cualquiera te incita a llevarte a cabo, otra vez, después de quien acabó con casi todo, y hay una diferencia en estas dos cosas, pues la primera te reinicia y la segunda te apaga.
 Fue como vitamina para mi anemia, ya que la apatía que dejaron terribles épocas, esas que llaman las  de uvas verdes, me había dejado un poco gris y sin esperanza, no había que esperar que los días se parecieran, ni que los mismos fuesen todos Domingo, con esa flojera de despegarte las cobijas, de andar por la casa en medias, de una habitación a otra, esperando sin saber, en verdad que es  lo que estamos esperando.
Abrace la actitud de levantarse determinada desde bien temprano,  y comenzaron a  cambiar las cosas, es uno quién planea las estrategias, es como la canción,  dale alegría a tu cuerpo macarena, porque sí, se mueren personas en lo literal y en lo espiritual todo el tiempo, todos los días, pero que esa persona no seas tú, es la tarea.
Y asi fue, como pasaron meses y se volvió como un coach, rellenó las mañanas con buenos días, los días con risas, con anécdotas de supervivencia y de pronto entiendes, que por cada cosa mala, la vida algo bueno te da.
Dime cajita de pandora ¿A qué se debe tanta sorpresa ?
Y le solté sin pensarlo…
– Me preocupa que sepas leerme, más allá de  lo que pocos pueden.
– Soy de esos pocos.
– Lo sé, eres escaso entre tanta gente, que no puede descifrarme… Pero, ¿ Te gusta leerme ?
– Me gusta ver lo que no todos pueden. Para mi son orgasmos.
La cuestión de todo eso, es no saber si eso es bueno o no.
– Para mi también es un orgasmo.
Era como si le quitaran la costura a una tela, dejándola como es originalmente, libre para hacer de ella algo totalmente nuevo.
Un día el pasado dejo de llamar a mi puerta, porque sabía que no le iba abrir, y una tarde una de esas cualquiera, llegó para mi una sorpresa.
Como volver a sentir, aunque la piel no este nueva.

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