La última batalla

El seis de Octubre, bajo un palo de agua torrencial, hizo su entrada a Caracas el ejercito legalista de Joaquín Crespo, quien se alzó contra el gobierno continuista del doctor Raimundo Andueza Palacio y triunfó en sus propósitos de derrocarlo.

En la marcha hacia Caracas, Crespo contó con la decidida colaboración del general Ramón Guerra, quien con su valor y condiciones de estratega hizo posible la toma de la capital en poco tiempo. Un libro que habla sobre lo acontecido aquellos días es “San Casemiro de Guiripa”, obra escrita por el doctor Lucas Castillo Lara. En éste relata lo siguiente: 

-Después de unos días de acantonamiento en Valencia y reorganizadas las tropas, emprenden al fin la marcha sobre Caracas. Todos los valles de Aragua estaban libres, pues las fuerzas enemigas se habían replegado hacia las serranías, entre Puerta Morocha y Los Teques, el día dos de Octubre ya estaban en Guayas, en la casa Palanquera, donde el camino comienza a repecharse por Los Colorados y Guaracarumbo, antes de retoñar en Las Canales.- 

Para ese momento, las tropas del Gobierno, cuya base de operaciones se encontraba en Los Teques, tenía tomadas las alturas. Al mando del general Víctor Rodríguez subió una división por el antiguo camino de las Lajas. Tenía ordenes de dar un rodeo y llegar a Los Teques para atacar al enemigo. 

-Guerra tomó la vanguardia y debía atacar de frente las fuerzas del Gobierno. El ataque debía realizarse el día tres, pero la tarde antes resolvió Guerra avanzar para tomar posiciones en Los Colorados, y de pronto se encontró de frente con las fuerzas enemigas, que ya habían ocupado este punto. Guerra pudo llegar hasta la casa de “El guásimo”, distante unos cuatro kilómetros antes de Los Colorados.-

El general Ramón Guerra, con fuerzas inferiores a sus contrarios y en condiciones desventajosas, no se amilanó ante las circunstancias y aceptó el combate. 

-Al mando de las primeras columnas estaban los generales Lutowsky y Landaeta; contenidos en una carretera y dominadas sus guerrillas en los flancos, tuvieron que retroceder, empeñados en una fuerte lucha. Al caer la noche las fuerzas revolucionarias habían sido empujadas hasta unos doscientos metros de la casa de “El Guásimo”. A esa hora llegaron refuerzos al mando del general García Fuentes, y Guerra, con su instinto militar, concibió la idea de flanquear al enemigo. Seleccionó un grupo de sus más valientes hombres y les ordenó desfilar por la falda al naciente de la carretera, hasta llegar cerca de los contrarios. Así se realizó, y amparados por la oscuridad de la noche, sorprendieron al enemigo, que atacado a su vez de frente, por la carretera, tuvo que ceder las posiciones de Los Colorados y emprender una retirada general.-  

A la medianoche comenzó la persecución de los revolucionarios para acabar con los remanentes de las tropas del Gobierno, que iba siendo frenada con acciones de la retaguardia. El último intercambio de tiros y machetazos se produjo en Puerta Morocha.

-Dominada al fin de su resistencia en la madrugada, en lo adelante el camino estaba despejado, pero ya las fuerzas enemigas estaban lejos. La batalla fue sangrienta en extremo, con predominio de la lucha cuerpo a cuerpo y librada en la oscuridad de la noche, por lo cual resultaron muchos muertos y heridos. El triunfo fue completo; la mitad del ejercito del Gobierno fue destruido y recogieron un importante botín de armas y pertrechos.-  

Al mediodía, en orden de desfile, entró el ejercito legalista a Los Teques, compuesto por alrededor de diez mil hombres, ya festejando la victoria del “Tigre de Santa Inés”. 

-Al día siguiente  siguieron su marcha e hicieron alto en Las Adjuntas, en el fundo Elvira, que después fuera del general Manuel Antonio Matos. Se esperaba una dura resistencia del enemigo, que estaba atrincherado en Caracas; pero al llegar a Antímano recibieron la noticia que las autoridades y jefes habían abandonado la capital.- 

Crespo envió esa misma tarde al general Quintana con una división fuertemente armada con el objetivo de custodiar la ciudad desguarnecida, pues habían sucedido desordenes en Caracas y se produjeron saqueos en las residencias de algunos personeros del gobierno derrocado. La masa desató su furia contra las casas de Andueza Palacio, en la esquina de Jesuitas, la del general Pulido, en El Mamey y la del general Leopoldo Sarria, por cuartel viejo.

-Esa noche Crespo, Guerra y su Estado Mayor se alojaron en la casa de hacienda “La Vega”, de Ustáriz Francia. Desde el día antes se había desatado un torrencial aguacero, que duró toda la noche e hizo desbordar el Guaire, Caroata y Anauco, en una creciente imponente que marcó época. A duras penas pudieron pasar el puente Las Barrancas, sobre el Guaire, antes que el río se lo llevara.-

El seis de Octubre, bajo aquel diluvio, e inundada una buena parte de la población, hizo su entrada a Caracas la Revolución Legalista del general Joaquín Crespo.

-Se cerraba un período político y se estrenaba un nuevo caudillo, que iba a llenar con su personalidad y su sombra unos años de nuestra historia.-      

Jimeno Hernández

Jimeno Hernández

Abogado (Universidad Monteavila) Máster en dirección de entidades deportivas (Universidad Europea de Madrid) Conocedor de la historia de Venezuela, escritor y columnista.
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