JUAN CARLOS POR ESTOS LARES

Por Sherezade Sadeghvaziri

@Shere_18

 

 

 

Con el carisma que define su personalidad, la pasión y la experiencia que ha ganado a través del tiempo, Juan Carlos Lares, es una de esas personas que fusionan dedicación y talento venezolano.

 

Desde que comenzó su carrera artística a temprana edad, ha participado en series juveniles, grandes producciones dramáticas, obras de teatro y cine venezolano. Por la versatilidad de sus interpretaciones y su constancia, sumado al número de personas que disfrutan de sus personajes, el recordado “niño del papagayo” ha sabido mantenerse en el medio y en el corazón de muchos venezolanos. Y su carrera ¡sigue en ascenso!

 

El actor, locutor y amante del Barcelona Fútbol Club, estuvo conversando con el Team de La Cafetera y nos habló sobre su casa, Caracas.

 

La Cafetera: Para Juan Carlos Lares, ¿qué es ser caraqueño?

 

Juan Carlos Lares: Ser caraqueño para mí es tener mucha paciencia, tolerancia, calarte colas, colas y más colas, calarte motorizados; es como un juego de video manejar en Caracas. Si tomas el metro o la camionetica, la cosa en algunos horarios puede ser mucho peor, sobretodo en hora pico. Lamentablemente, Caracas es una ciudad que no está diseñada para que el transporte público rinda de una manera óptima. Ser caraqueño es aguantar mucho, pero con sus cosas interesantes. Te lo aguantas porque es una ciudad sabrosa, de buen clima, de bonitos colores, con El Ávila, que es sin duda es lo mejor, está muy bien ubicada, vivir aquí es céntrico, tienes la playa a 20 minutos en La Guaira, tienes El Hatillo si quieres algo friíto. Caracas es una urbe muy rica, ser caraqueño es pasarla bien también.

 

LC: Algo que amas y algo que odias de Caracas

 

JCL: Algo que amo, el Ávila y sus colores. Algo que odio de Caracas… ¡a veces a los caraqueños!

 

LC: Lugar favorito o especial de Caracas

 

JCL: Voy a ser un poco repetitivo, pero mi lugar favorito de Caracas es el Ávila, también me gusta mucho el Parque del Este y La Lagunita. Correr en La Lagunita me gusta bastante.

 

LC: Si Caracas fuera una mujer, ¿cómo la conquistarías?

 

JCL: Es difícil, porque Caracas al ser tan bella tiene muchos pretendientes y está muy descuidada también. Si me lo hubieses preguntado hace algunos años, le llevaría, “a lo vieja escuela”, una serenata. Y hoy en día, la llevaría a que le acomodaran los huecos, está llena de ellos. Le diría: ¡ven, acompáñame!, vamos a un spa a hacerte un tratamiento para que te sientas mejor. Los huecos pueden ser comparado con celulitis si fuese una mujer, ¿no? ¡Bueno!, la llevaría a un spa para que se sintiera más bonita.

 

LC: De la jerga caraqueña, ¿cuál es tu palabra favorita?

 

JCL: (…Risas) Es que hay muchas, pero, los saludos. El saludo de los caraqueños es muy divertido, “¿Qué pasó, bicho?, ¿qué más, perro?, ¿qué hay?”. Sabes, ¡es cómico!

 

LC: Al estar fuera de Caracas, ¿qué es lo que más extrañas?

 

JCL: Cuando uno está fuera de Caracas, lo que más se extraña es el clima. Nuestra ciudad tiene muy buen clima y la gente a veces no lo valora. Yo he tenido la oportunidad de estar en Bogotá, España, Miami y diferentes ciudades de EEUU, y uno se da cuenta. Caracas es una ciudad muy rica, te levantas en la mañanita y hace frío, en la noche hace frío para dormir rico, y durante el día es una temperatura bastante agradable. Es una ciudad que se presta para que puedas disfrutarla durante todo el día. Cuando es época de lluvia, éstas no son de larga duración y si llueve, escampa. ¿Que después traen consecuencias como colas y eso?, sí, pero es otra cosa, el clima de Caracas ¡es espectacular!

 

LC: ¿Cómo es la Caracas ideal?

 

JCL: La Caracas ideal sería en la que todos los que estamos en esta ciudad, pensáramos un poquito más, tuviésemos más conciencia. Sería respetar al otro. Cosa que no está pasando, ¡es que lo ves diariamente!; es el taxista que se detiene donde no debe, el señor de la camionetica que descarga y monta pasajeros donde no corresponde, el que te lanza el carro, el peatón que no cruza en su debido paso. Esta situación ya tiene varios años, es el fenómeno de pensar más en sí mismo y no interesarle lo que pase a su alrededor.

 

Creo que nos hace falta cuidar más la ciudad, si cada quien pusiera un poquito de su parte, todo estuviese mejor. Me pasa mucho cuando voy a El Ávila, me la paso recogiendo basura. La gente bota sus potes, los papelitos de lo que comen y ¡es eso, que no la atendemos! Lo ideal de Caracas sería que la veláramos, una ciudad que sienta que sus habitantes la cuidan y la quieren.

 

LC: Un caraqueño digno de admirar

 

JCL: Muchas caraqueñas son dignas de admirar, esas mujeres que se paran a las cuatro de la mañana, bajan de un cerro porque tienen que entrar a las ocho y antes tienen que dejar al niño en el colegio, después irse a su trabajo, luego llegar, hacer la comida, atender al esposo, a los hijos y ¡encima estar guapas! Por eso, para mí, todas las caraqueñas son dignas de admirar.

 

LC: Un sabor de Caracas

 

JCL: Bueno, antes eran muy ricos los perros calientes de Plaza Venezuela, pero de eso hace “muuuchos” años. En nuestra ciudad se han perdido buenos lugares pero siguen habiendo sitios como Aprile y La Montanara donde se come demasiado rico. A mí especialmente me gustan las areperas, son riquísimas. Entonces, un sabor de la Caracas “vieja”, cuando existían, los perros calientes de Plaza Venezuela, y  de la ciudad de hoy, en cualquier arepera, una deliciosa arepa en la madrugada o ¡cuando te provoque!

 

LC: Un olor de Caracas

 

JCL: Tengo la virtud de vivir bastante cerca de El Ávila, todavía la contaminación no ha llegado tanto, y en la mañana huele muy rico, huele a verde, a naturaleza, huele sabroso.

 

LC: Un sonido de Caracas

 

JCL: El de la lluvia.

 

LC: ¿Dónde nos podemos tomar el mejor guayoyo de Caracas?

 

JCL: En Caracas se hace muy rico café. Yo estuve en Colombia y tiene un buen café, pero no tenemos nada que envidiarle. Viví cuatro años en Miami y la pasé muy mal en ese sentido porque tomaba una cosa que se llama colada, es una bebida cubana que ¡es más mala que el carrizo!, en cambio aquí, cualquier guayoyito en cualquier sitio es muy bueno. Pero, si me preguntas específicamente de algún lugar, me parece que en Café Olé de Las Mercedes. Hay una señora que siempre me hace el café como a mí me gusta. Es como un guayoyo pero no tan oscuro. ¡Ah!, ¡esa es otra!, aquí hay muchos términos para el café, un guayoyito, un guayoyito claro, un guayoyito oscuro, un marrón claro, un marroncito, que cuando uno va a otro país, se te quedan viendo así como: “¿qué le pasa a este chamo?” (Risas).

 

LC: En una palabra, lo primero que se te venga a la mente al escuchar…

 

Las Mercedes:   

JCL: Cola

 

Plaza Venezuela:

JCL: Cola

 

Chacao:

JCL: Caminar

 

El Ávila:

JCL: Disfrutar

 

Caracas:

JCL: Vivir

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