N° 38
Por Anaresvid López
@araismos
Plena armonía del silencio y tu sonrisa,
nada era más perfecto que un beso oculto y callado.
El secreto compartido y culpable se transformó en placentero.
¿De quiénes eran aquellos rostros que nos robaron?
¿Acaso eras tú, con el labio partido y el pecho marcado?
¿Acaso era yo, desdibujada entre los pliegues de tu cuerpo?
La cercanía nunca fue tan dolorosa, ni tan esperada.
Un tormento que podríamos lamentar después o quizás no.
¿Somos descarados por naturaleza o por elección? No lo sé.
Nunca sentí más alegría que tomando lo que no debí,
que dirigiéndome hacia ti con toda seguridad.
Tu nombre, solo verdaderamente tuyo entre mis labios,
solo reconocible en el tono de mi voz.
He descubierto el talismán de las letras que te conforman.
Yo no te he llamado nunca… te he poseído.
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