Parte de la solución, no del problema

Por Mario Guillermo Massone

@massone59

 

 

 

Los venezolanos exclamamos y reclamamos paz, seguridad y suficiencia. No estamos para continuar en la ruta de la confrontación. Pero algunos, los menos, están pegados en la nota. En la nota de destruir a una gran nación. De estos sujetos, unos ejercen función pública y otros son los prepago de la revolución.

 

Los primero desconocen su derrota que es, a su vez, la victoria de la racionalidad. Los segundos agreden con su irracionalidad mercenaria a nuestros representantes al Poder Legislativo.

 

Venezuela quiere, quiere unidad nacional. Mientras unos magistrados dictan sentencias inconstitucionales, en las calles siguen los ríos de sangre. Mientras Nicolás Maduro habla y habla y no gobierna como debe gobernar, para el bien común, las cadenas de la escasez siguen pesando sobre la población venezolana. Lo único que ha prosperado en estos años es la miseria, la muerte, el dolor y la necesidad. ¡Ya basta!

 

Los diputados de la Unidad Democrática tienen clara esta realidad, así como clara tienen su razón de ser en cuanto hacedores de la Ley. Ellos son parte de la solución, no del problema.

 

Ahora les toca a los miembros del PSUV definir su orientación. O se orientan como parte de la solución a los gravísimos problemas a resolver; o se mantienen en la irracional conducta de ser parte fundamental del problema. Quienes quieran seguir haciendo vida política, están ante una encrucijada. Tienen esos dos caminos. Dependiendo de cuál vía elijan tomar, dependerá su futuro político. Ello incluye a los diputados del Polo Patriótico, a los ministros del nuevo gabinete y a Nicolás Maduro.

 

El llamado a conciencia es también a los magistrados y jueces de la República. Sentencias apegadas a la legalidad y no a los intereses perversos de la ideología es lo que necesita Venezuela. La orientación del juez a la Justicia es ineludible. No sigan tentando la voluntad de cambio del Pueblo Soberano. Bien claro que se expresó el 6 de diciembre de 2015.

 

La Fuerza Armada Nacional, como garante del orden constitucional, también está llamada a hacer respetar la voluntad del Pueblo Soberano. Todos somos lo uno y lo mismo: ciudadanos venezolanos. Queremos paz, concordia, convivencia amable. No más conflicto. No más dolor. No más odios.

 

Ocupémonos de rescatar a nuestro gran país. Bienvenidos serán quienes se orienten hacia las soluciones. Todos estamos llamados al bien común. Nos debemos los unos a los otros.

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