La salida en tiempos de Internet

teclado vacio 3

Todos sabemos que el entorno en el que vivimos es de altísima represión, donde hasta el derecho constitucional de diferir repercute en agresiones y en ocasiones  privación de la libertad; es previsible y normal entonces la explosión vía  catarsis de opiniones a través de las redes sociales, donde se encuentra la ventana para drenar un poco la emocionalidad que vivimos los venezolanos. Pero esta ventana es a la vez una potente barrera cuando nos quedamos allí, tecleando y tecleando nuestro sentir.

Es cierto que proporciona un canal de desahogo donde incluso se puede hacer de forma encubierta y decir todo lo que queremos decir y, como liberador de emociones funciona, por lo menos momentáneamente pero y ¿después?, cambia esto la situación que vivimos, ¿es desde un grupo de whatsapp, desde el twitter, facebook o instagram que podemos generar un cambio en el país? Tú sabes la respuesta y sabes que es NO.

No vamos a negar que muchos sentimos miedo, y, si bien somos mayoría, ellos tienen el poder, el control de la Instituciones, las armas y hasta hay seres  dispuestos a matar sin contemplaciones, y esto claro que asusta, más, si no estamos acostumbrados a desenvolvernos en estos medios violentos y de alto rencor, pero hay algunos aspectos que quiero invitarte a considerar:

  1. ¿Qué te genera mayor temor? ¿Salir a la calle a reclamar tus derechos, reclamar el revocatorio que corresponde o quedarte donde estás con cada vez mas inflación, miseria, inseguridad y represión?
  2. Entender que el temor ha sido fundado y distribuido a través de una poderosa red comunicacional para que cada vez sientas más angustia, frustración, impotencia y desesperanza y termines por resignarte y no hacer nada
  3. Aceptar que las encuestas no mienten y son definitivamente una minoría que se resiste a ser sometida al escrutinio legítimo de un pueblo que ya se cansó y que ellos lo saben
  4. Creer que es posible al igual que posible fue la mayoría obtenida en la Asamblea

Tenemos que salir el 1 de Septiembre, con seguridad, con fe, con certeza, creer que es posible para crearlo, entender que cada vez que sientas miedo es que estás bajo la influencia de esa campaña externa, que el control reside en cada uno de nosotros, está dentro de ti y no fuera, que somos agentes de cambio, que tenemos con qué, pero eso si… ¡con seriedad! Y, ¿a qué me refiero con seriedad?, que es el momento de dejar de un lado el chiste, la bailoterapia y las selfies ese día, esto no es un juego, el punto de honor es retomar la soberanía nacional, el desarrollo, la paz y la libertad; que el buen humor deje de ser un chiste para transformarse en la mejor de las actitudes, que se transforme en fe, en certeza, en determinación y esperanza.

Hermanos venezolanos, el 1 de septiembre llegó el momento de abandonar las teclas y tomar las calles, es la hora de reclamar lo que por derecho nos corresponde, de entender que el gobierno actual no es el propietario del país como parecieran manifestarlo en cada discurso, que el país es tuyo, mío, nuestro y que ellos no supieron ejercer el rol de funcionarios públicos que decidieron aceptar un día tergiversándolo para dividir a los venezolanos y destruir a un país que lo que merece es el impulso para que llegue a ser la potencia de amor y prosperidad que le corresponde.

Que el 1 de septiembre los teclados estén vacíos y las calles llenas de esperanza.

Liliana Castiglione
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