El Aston Martin Lagonda fue Máxima opulencia “ochentera”

Tanto en el momento en que éste carro salió del mercado como hoy en día, éste carro es un “roba miradas”, dejó atónito a muchos pero lo más importante en términos históricos, es que éste carro trajo consigo un elemento que marcaría la década de los 80 (aunque el carro debutaría 4 años antes de la llegada de los 80), tecnología, el Aston Martin Lagonda fue un ícono de los 80, no sólo por su diseño (bastante representativo de ese período), sino que también demostraba una vez más un fenómeno novísimo para la sociedad, el hecho de que la tecnología se hizo tangible para la gente. En éstas líneas revisamos la historia y aporte al mundo del Aston Martin Lagonda, un ícono “ochentero” hoy un tanto olvidado.

Aston Martin Lagonda Serie 2

En contexto

Entre 1973 y 1975, el mundo estaba en una recesión económica, en la que si buena parte del mundo se odiaba a sí mismo, los americanos estaban avergonzados de sí mismos y ni hablar de los ingleses que estaban en un período de decadencia total, todo el mundo estaba en huelga por algo, razón por la cual nadie trabajaba y nada funcionaba, ni siquiera el aseo urbano, razón por la cual las calles de Londres estaban repletas de torres de basura.

En éste contexto está la empresa Aston Martin, un fabricante de automóviles deportivos en donde sí hay que recoja la basura, pero no hay con qué pagarle. Aston Martin tuvo su período de oro mientras David Brown la poseía con automóviles que hicieron historia, como el DB5 de James Bond, pero Brown hizo muchas inversiones que no tuvieron éxito y Aston Martin terminó endeudada con cerca de 5 millones de Libras Esterlinas, un equivalente hoy a 56.5 millones de Libras Esterlinas, aproximadamente unos 65 millones de US$. Finalmente, luego de salir de deudas, David Brown vende Aston Martin por 101 Libras Esterlinas, unas 1140 Libras de nuestros días que en Dólares equivale a unos 1.482 en moneda actual.

Brown la vendió a una empresa llamada Company Developments, propiedad de William Williamson, pero éste tampoco logró sacarla a flote, entre la recesión económica del 73 al 75, la cantidad de huelgas en Inglaterra, la falta de mano de obra y que a inicios de los 70, se desató una increíble cantidad de normativas y controles de seguridad y emisión de gases en EEUU su principal mercado, la empresa fue vendida al empresario estadounidense Peter Sprague, quien junto a Alan Curtis procurarían sacar a Aston Martin del tremendo atolladero en el que estaban y lo hicieron con la idea de crear nuevos segmentos de mercado y renovar su línea de productos, es en esta época que aparece el Aston Martin V8 Vantage y el Aston Martin Lagonda Serie 1, que básicamente era un V8 Vantage de 4 puertas y del que no se produjeron más de 9 ejemplares. Esto último sería quizás un preámbulo de que algo venía.

Maqueta en arcilla del nuevo Aston Martin Lagonda.

El nuevo Lagonda

Las ambiciones de los nuevos directivos de Aston Martin fueron más allá, la idea era darle una nueva imagen a la marca y para eso deciden crear un nuevo y radical automóvil, uno de los más exclusivos del momento, radical en varios sentidos. William Towns, diseñador de Aston Martin es el designado para esta nueva creación, la idea es hacer una carrocería hecha inspirada en el arte de la papiroflexia (Origami), en el que usando ángulos rectos, como si fuera papel plegado, se obtiene una forma y unas líneas definidas, el resultado. Vale decir que estas líneas estuvieron listas por Towns en tan sólo 1 mes, uno de los tiempos de diseño de un automóvil más cortos de la historia.

La gran novedad es la cantidad de electrónica puesta en el carro, sería el 1er carro con un sistema electrónico de manejo del motor, el 1er carro con instrumentación digital y el1er carro con pantallas, además me atrevo a decir que sería el 1er sedán de lujo con faros ocultos horizontales tipo Ferrari Testarossa o Lamborghini Countach, así que estamos hablando de todo un trabajo de desarrollo de electrónica para éste automóvil, concebida bajo la idea de que si para finales de los 70 ya había instrumentación digital en la aviación, ¿Por qué no hacerlo en la industria automotriz? Como ven se trató de una apuesta bastante ambiciosa. ¿Cuánto costaría esa apuesta? Inicialmente se tenía el plan de venderlo en 25.000 Libras Esterlinas, que hoy serían unas 178.000 Libras Esterlinas, unos 335.000US$ en moneda de hoy, lo que lo hacía uno de los carros más caros del mundo.

Pompa y circunstancia, pero detallazos en su debut

La presentación del Aston Martin Lagonda no fue poca cosa, tan pomposa fue que incluso su debut en el Auto Show de Londres de 1976 fué cubierto, además de por lo medios especializados, por la BBC, algo poco común. El Lagonda vendía como un nuevo y lujoso super carro acorde con los nuevos tiempos en los que la tecnología era algo palpable para todos y si alguien podía pagar más para palpar más, pues para ese alguien era el Aston Martin Lagonda, un carro hecho en una época en la que no se compraba lo que se necesitara, sino lo que se quisiera.

Es de la misma altura de un Porsche 911

Pero no todo salió tan bien…la cuestión es que en Aston Martin se encantaron con la idea y cuando la materializaron resultó ser una “torta en la cara”, 1ero los costos del carro aumentaron, sólo la electrónica cuadruplicó en costos el presupuesto total del carro y en consecuencia el precio pasó de 25000. Libras Esterlinas a 33.000 Libras, unas 200.000 Libras Esterlinas de hoy, que serían unos 260.000US$ actuales, esto lo convertía en uno de los carro más caros del mundo, por encima de un Ferrari o un Maserati de la época, aunque seguía costando menos que un Rolls Royce (de hecho el RR tiene mejor calidad de acabados). Además hubo una serie de retrasos en el desarrollo del automóvil, de hecho, el carro no comienza a entregarse sino en abril 1979, gracias a una tasa de producción de 1 carro por semana, eso si, se trata de un trabajo artesanal que tomaba tiempo (con indiferencia del retraso operativo), a partir del momento en que se formalizaba el pedido uno debía esperar en principio unos 2 años y 3 meses, aunque con el pasar del tiempo, esos números se redujeron. Pero no todo resultó tan malo esos retrasos ocasionaron que la empresa perdiera 9 clientes que retiraron sus pedidos, sin embargo en ese mismo tiempo, otros 31 clientes hicieron su pedido, conscientes del tiempo de espera antes mencionado.

Curioso diseño de apertura de maleta.

El carro

La gran revelación del momento es la Serie 2 del Lagonda, producida entre 1976 y 1985, un automóvil como nunca se había visto, se trataba, sus líneas eran algo “traído de otro planeta”, medía unos 5.2mts de largo por 1.7 de ancho por 1.3 de alto, era de hecho casi de la misma altura de un Porsche 911 y al mismo tiempo, con sus líneas atractivas y agresivas (que incluían faros ocultos) es un carro de súper lujo, al menos el súper lujo de la época, una época de efervescencia, en la que se hacían cosas cada vez más grande y mejores, por eso, lo más resaltante es su aspecto externo y el interior. Las líneas del carro son icónicas, pero lo más característico es la cantidad de curiosidades que éste carro tiene, por ejemplo, el hecho de que tiene 2 tomas de combustible, una en cada lado y ambas alimentan a un mismo tanque de gasolina. Además es quizás el único carro del mundo cuya maleta ésta diseñada para abrir dejando pleno espacio para sacar las cosas sin tener que hacer el esfuerzo de levantarlas y como cuando estaba abierta, de noche las luces traseras no se veían, algunos gobiernos pidieron a Aston Martin colocar un juego de luces adicionales escondidas en la tapa de la maleta, para que al abrirla, estas estuvieran visibles.  

Diseño inicial del tablero del Aston Martin Lagonda.

En el interior lo primero que se debe resaltar es el tablero, en el que la información se muestra en números en una pantalla de plasma, pero a que partir de 1981 se ve de forma digital con luces LED, dando la impresión de que se está viendo el tablero del DeLorean de “Volver al Futuro”, incluso en el tablero se ven la velocidades que uno acciona con la palanca de cambios, otra cosa es el volante, en los 1eros modelos tiene 1 sólo punto de agarre que viene desde la caña de dirección y que en la Serie 3 es reemplazado por un volante convencional. Ahora bien, los 80 fueron una época en la que con sólo tocar un botón uno creaba su propio mundo y eso en el interior del carro parece un mantra, porque el carro tiene una increíble cantidad de botones de almohadilla táctil y perillas para cada función, algunas más claras que otras, otras que incluso hoy en día son un misterio.

Hay botones para luces altas, luces bajas, botones para aumentar el brillo de las luces del tablero, una palanca que controla el clima dentro del automóvil, hay incluso un botón para seleccionar 2 tipos de corneta o bocina de 2 tonos diferentes, un concepto que Aston Martin llamaba “Town and Country”, hay hasta un botón para ver la velocidad en Km/h y en M/h y uno que permite limitar el tablero a mostrar sólo la información básica de operativa del carro. Otro de los elementos visibles en el Lagonda y poco comunes en todos los carros, un sistema de regulación del aire acondicionado y al mismo tiempo un botón, totalmente alejado de los controles del aire, que al presionarlo, hace que el aire acondicionado funcione en su máxima potencia, además hay botones para regular diferentes posiciones de los asientos, cada botón regula una posición del asiento.

Pero éstos carros tienen otros elementos curiosos, el odómetro, por ejemplo no está en el tablero del conductor, está colocado en la bahía del motor, así que hay que abrir el capot para verlo, además, el carro no tiene guantera, para eso hay una consola central y más delante de la consola central, está un compartimento en donde uno puede pensar que va la radio, pero no… ahí va la fusilera. Otro curioso detalle es que mucho de los Lagonda, para no decir todos, tenían un techo “quema coco” en la parte trasera, que no es más que un pedazo de vidrio puesto, no es un vidrio corredizo pero hay un par de persianas que tapan parcialmente la luz del sol y son 2 que cubren cada asiento, así que aunque se quiera, no hay forma de que el solo no entre por el techo. Un total de 462 ejemplares se produjeron de ésta serie hasta enero de 1986.

Serie 4 del Aston Martin Lagonda.

Evolucionó… aunque no mucho

Con el tiempo, el Lagonda pasó por un proceso de mejoras enmarcadas dentro de la Serie 3, hecha sólo por 14 meses entre 1986 y 87, en la que si bien en el exterior nada cambia, hubo una serie de modificaciones en el diseño del tablero, que ahora lucía en vez de ventanitas a través de los cuales se veían los números y datos, un set de 3 pantallas de tubos catódicos que mostraban en letra verde toda la información… era como encender una de esas computadoras “ochenteras”, eventualmente esto también cambiaría por un sistema de pantallas fluorescentes de vacío. Los botones pasaron de ser de almohadilla táctil a ser simplemente vulgares botones, el diseño del volante cambia también, por uno de aspecto más convencional. Además estaba el reemplazo del sistema de carburación por un sistema de inyección Weber Marelli, en el caso de los modelos para el mercado estadounidense, la potencia, por temas de control de emisiones, se reduce de 305 a 240hp y además se incorpora la luz de freno, francamente puesta sin el más mínimo cuidado porque no se ve el cable que le da energía. Sólo 76 unidades de ésta Serie se produjeron.

Interior de la Serie 4 del Aston Martin Lagonda.

La siguiente y última serie, la 4, producida desde marzo de 1987 hasta enero de 1990, es la más renovada, con las líneas generales del carro mantenidas, aunque refrescadas, ahora los faros no son 2 sino 3, las luces de cruce pasan al parachoques y los faros ocultos, ícono en éste carro ya no existen. Además el diseño de la maleta cambia ligeramente, dando en la parte inferior de ésta espacio para unas delgadas luces traseras en posición horizontal, la platina cromada que iba por los lados de la carrocería ahora son eliminadas y las ruedas ahora pasan a ser de 16 pulgadas. Un total de sólo 98 ejemplares se produjeron de ésta serie 4, y del total de 636 unidades producidas, unas 25 estaban hechas exclusivamente para el mercado americano.

Otras versiones

Como era de esperar en un carro tan opulento como éste, el dueño de un Lagonda podía personalizar su automóvil a su gusto y para ello estaba al servicio el taller carrocero tickford, que tenía años haciendo personalizaciones sobre la base de automóviles de lujo variados, de éste carrocero salieron entre 1983 y 1984, varios automóviles con una lista opciones disponibles más las que el cliente quisiera agregar, tales como televisor y equipo de sonido adelante y atrás, grabador de video Hi-Fi, minibar con copas de cristal con el logo de Tickford, mesas de picnic, y hasta un radio teléfono estaba disponible. En el exterior, se ofrecía un kit de faldones a lo largo de la carrocería, rines especiales y cauchos Pirelli P7 255/60, para darle un aspecto más deportivo, lo que hacía que el precio final aumentará un 20 o 30%.

Aston Martin Lagonda Tickford.

Además de esto, Tickford ofrecía en 1984 una versión limusina, que era básicamente un Lagonda con chasis extendido y del que se fabricaron 4 ejemplares, además convirtió un Lagonda en un ejemplar de 2 puertas llamado Rapide en 1984. Además en 1994 el taller suizo Roos Engineering utilizó un ejemplar de 1984 y lo convirtió en una Station Wagon, aunque no sería el único, en Holanda, el entusiasta holandés Harry Kielstra hizo en 2010 su propia versión Station Wagon tomando un Lagonda de 1980.   

Aston Martin Lagonda Estate.

Lamentablemente, el carro estuvo plagado de mucho mito de fallas y defectos, en especial en el tema electrónico, a eso hay que sumarle la mala fama que tenían los carros Aston Martin en el sentido mecánico. No sé… si me preguntan creo que son mitos con base en predisposiciones: 1ero tenemos un super carro que es creado por una empresa que un año antes de presentarlo, estaba en quiebra y hasta había cerrado sus puertas y 2do, para muchos periodistas del motor de la época, que estaban acostumbrados a que los carros ingleses, por exóticos que fueran, eran de mala calidad, con mecánica por fiable y eso cuando los trabajadores de las plantas automotrices no estaban en huelga (muy poco), así que el resultado es escepticismo total ante algo tan innovador que presenta alguien que por años no hizo nada innovador y en una época que no representaba la era dorada de ese alguien.

Por otro lado, está lo costoso, en una revista de la época decía que tenía la potencia de un Ferrari (…) y el lujo estilo de un Rolls Royce por un precio que pocos pueden costear, no por nada muchos de ellos fueron a parar a países del Medio Oriente, en donde grande jeques del Petróleo los compraron y algunos hasta los poseen todavía.

Pero más allá de todo lo antes mencionado, éste carro es pieza obligatoria en cualquier garaje de todo coleccionista serio, ¿Por qué? Porque éste es un carro que existió en una época en donde la imagen lo es todo y eso es lo que más impacta del carro, su aspecto, su apariencia. Si comparamos éste carro con los demás, no en términos de performance, sino en términos de aspecto, apariencia, imagen y hasta de quien grita más duro “tengo todo el dinero del mundo”, el Aston Martin Lagonda es el campeón y ¿Por que? Sencillo: Del Countach se produjeron 1983 unidades, del Ferrari F40 unos 1315, del Porsche 959 se hicieron 337… todos son iconos de los 80, todos son afiches obligatorios en el cuarto de cualquier chamo de los 80, pero en ambos sentidos “son un ombligo… todo el mundo tiene uno”;  Todo chamo de los 80 o la mayoría tuvo un afiche de éstos y todo el que tenía dinero en esa época compraba uno de éstos antes que un Lagonda, y hoy en día… cuántos Countach, Testarossa, 959 o F40 veremos antes de ver un Lagonda? Si me preguntan… tanto por afiche, como por despilfarro de dinero, prefiero el Lagonda, es más, si me ponen un Fisker, un Veyron o un Laferrari y me ponen un Aston Martin Lagonda, yo salgo corriendo a ver el Lagonda… y creo que muchos de Ustedes también lo harán sin distinción de edad. Los más jóvenes porque es algo que sin duda JAMÁS han visto y los no menos jóvenes porque es el mejor recordatorio de tiempos que difícilmente volverán.

 

Michel Rodríguez

Michel Rodríguez

Para algunos soy historiador de carros, pero sólo soy un conocedor, enamorado y fetichista de los automóviles antiguos, que procura mantener viva una fascinante y rica historia.
Michel Rodríguez

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