Cómo sobrevivir a un cuento repetido

En los manuales de etiqueta y buenas costumbres, deberían incluir reglas como:

  • No te peines con gomina hacia adelante para tapar que te estás quedando calvo, pues no engañas a nadie.
  • No envíes mensajes de texto diciendo “¿Estás?” porque obviamente “estamos”, a menos de que nos hayan robado el teléfono.
  • No comiences un cuento en una reunión sin antes preguntar: “¿Ya se los conté?”. Pues lo más probable es que sí.

Una manera de saber si ya estás en esa etapa de la vida, es si te estás bañando, te enjabonas, te enjuagas y, acto seguido, no recuerdas si te enjabonaste… y vuelves a enjabonarte. Una crisis que afecta a millones de familias que no pueden usar un baño de la casa porque tienen a un pariente ahí enjabonándose desde hace tres días.

Si en efecto llegaste a este punto, entonces haz un listado de a qué persona le echaste cuál cuento para no repetírselo jamás. Una lista en donde también podrías incluir podcasts, si eres famoso. No queremos que siga propagándose el síndrome de fanáticos desilusionados porque su ídolo repite el mismo cuento en todas las entrevistas. ¡Ah!… y al hacer la lista, no incluyas a tu pareja. Ella ha escuchado todos tus cuentos… y varias veces.

Pero vale acotar que la culpa de los cuentos repetidos no es solo del hablante, sino también del oyente. Pues si estás frente a alguien que repite mucho los cuentos, evita decir palabras claves que le traigan anécdotas repetidas a la cabeza, porque después pondrá su cara de “¡Llegó mi momento!” y te echará el mismo cuento oootra vez.

Toda una situación que nos trae varios dilemas morales:

  • ¿Interrumpimos a la persona para decirle que ya echó el cuento?
  • ¿Actuamos como si nunca lo hemos escuchado?
  • ¿Le vamos completando el cuento en el camino a ver si capta la indirecta?

Dudas que se responden rápido si quien echa el cuento es tu jefe o tu amor platónico. Porque con ellos lo mejor es fingir sorpresa y actuar que el cuento está buenísimo.

Por eso deberíamos actualizar ese dicho de “Callar es de sabios”. Porque callar también es de personas que recuerdan un cuento, pero no lo echan porque algo les dice que ya lo contaron. También hay un dicho que siempre dice mi mamá: “Si no vas a decir nada positivo, mejor haz silencio”. Al cual le agregaría: “…y si vas a echar un cuento repetido, también”.

Por eso llego a este punto con una duda que me viene rondando la cabeza: ¿será que ya escribí este artículo en algún momento y no me acuerdo?… De ser así, en verdad discúlpenme. Más bien les doy gracias por volverlo a leer y ya saben: finjan sorpresa y actúen que el artículo está buenísimo.

Reuben Morales
Últimas entradas de Reuben Morales (ver todo)
(Visited 10 times, 10 visits today)

Guayoyo en Letras