¿Estás atrapado en tu zona de confort?

A diario vemos tantas personas que viven situaciones difíciles, agobiantes que le producen
malestar, quejas, dolor pero que no mueven un dedo para salir de ellas.
Son la expresión viva del dicho más vale pájaro en mano que cien volando.
Personas que se quedan en una relación tóxica abrigadas a promesas reiteradas de
cambio que nunca llegan.
Personas que permanecen en un empleo que detestan pero que no hacen nada por
buscar uno nuevo.
Personas que se sienten insatisfechas por su situación económica pero que no realizan
esfuerzos que puedan llevarlos a una situación mejor.

Y así centenares de ejemplos que tienen en común ese denominador que es permanecer
en la mal llamada zona de confort porque no suele traer confort alguno y que solo cuando
sales de ella te das cuenta que de comodidad no traía nada….ero muchos no salen, solo se
lamentan y cuando los invitas a ver nuevas posibilidades o alternativas viene el lamento y
el consiguiente “pero es que”…ese pero que es el ancla para no salir, un pero lleno de
miedo y de creencias de imposibilidad.
Son muchos los miedos que te encadenan a esa zona de confort, veamos algunos:

Perder el control: dentro de lo mal que te puedes sentir es un área donde te
desenvuelves con regularidad y crees tener el control, salir a lo desconocido puede llevar a
sentirte indefenso sobre el control de lo que te sucede. En este sentido te pregunto
¿Realmente tenemos control sobre algo en la vida? Créeme que no, es una creencia
errada y desgastante, nada puede ser controlado porque en la vida ocurren situaciones
que deben ser manejadas no controladas, la vida pide de nosotros desarrollar el
aprendizaje de fluir con el curso de los acontecimientos.

Fracasar: salir de la zona de confort implica una suerte de salto al vacío, un cambio, un
camino diferente que deja abierta la puerta a la posibilidad del fracaso y es justo el temor
a fracasar o “perder” lo que se tiene lo que paraliza a tantas personas.

Ser rechazado por otros: en especial si dar adelante un paso que nos saque de la
situación donde estás implica un cambio o un desafío de estándares sociales
prestablecidos como puede ser por ejemplo un divorcio.
No saber como comportarse en una nueva situación: donde las reglas de
valoración personal se circunscriben a lo conocido restando de esa forma la inmensa
posibilidad de romper las barreras de los límites o reglas mentales que no nos dejan ver
más allá y confiar en que siempre tienes la poderosa alternativa de trabajar para ser la
mejor versión de ti mismo… cada día.
“No podemos convertirnos en lo que queremos ser, permaneciendo en lo que somos en
la actualidad.” Max DePree

En la medida que te aferres a lo que conoces, a esa zona de confort, puedo asegurarte que
no llegaras muy lejos, pasará el tiempo y todo estará igual e incluso peor porque llega un
momento en la vida que, si no cambias retrocedes, por eso este día te invito a intentar
hacer cada día un pequeño cambio, algo distinto, así sea un paso pequeño fuera de esa
zona de comodidad y apuntando a lo que deseas llegar a ser.

Pequeños pasos cada día harán de ti una persona versátil y flexible, como seguir rutas
diferentes para llegar a tu destino, introducir colores nuevos en tu vestuario, ensayar con r
un corte de cabello diferente, realizar cosas orco habituales, incorporar nuevos
aprendizajes, conocer nuevas personas, arriesgarte un poco cada día, atreverte a tomar
decisiones sin titubear, plantearte nuevos retos, soltar el control y aprender a fluir con lo
que pase y, sobretodo dejar de lamentarte por tus heridas del pasado y decidirte de una
vez por todas a perdonar, a perdonarte (muy especialmente) y a permitirte hacerlo
diferente esta vez.

Liliana Castiglione
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