Macri dijo «caer»

Fue una tontería, una forma pésima de expresarse. Estamos todos de acuerdo. Pero no fue más que eso. Me niego a darle mayor entidad a este tipo de cosas, por más que me contradiga escribiendo sobre ello en este mismo momento. 

Macri usó la frase “raza superior” para hablar del seleccionado de fútbol alemán. Si, una torpeza total. 

Pero hay que poner negro sobre blanco en todo esto. Entiendo a quienes puedan ofenderse, las historias personales dolorosas no son materia de escrutinio. Pero una cosa es eso, y otra es la psicopateada de la militancia kirchnerista, que a estas alturas es más una costumbre que una sorpresa. 

Es la misma psicopateada por la que el kirchnerismo se erigió en una policía del pensamiento durante dos décadas. Y fue una forma muy eficiente también de que dejemos de hablar sobre lo importante y nos concentremos en lo superfluo. Un modus operandi clásico pasa distraer la mirada de los problemas reales. Este error de Macri -que fue por un tema que no estaba vinculado a la actualidad nacional- le sirve al kirchnerismo para disimular la dramática situación del país. Para patear la pelota al córner, aunque sea por unas horas. 

Pero en muchas otras ocasiones, se utilizó este mismo sistema como cortina de humo sobre las taras ideológicas con las que convivimos y el fracaso a donde nos llevaron. Ejemplos sobran:

Hace algunos años, se lo criticó a Macri por utilizar la palabra “caer” haciendo referencia a quienes no podían optar por una educación privada y se formaban en una escuela pública. La frase completa fue: «Hay una terrible inequidad entre los que pueden ir a una escuela privada y los que tienen que caer en una pública»
Sonaba feo, pero era cierto. En lugar de discutir sobre el problema, el kirchnerismo y parte del periodismo se concentraron en la frase. Poco importó que Argentina venía teniendo un declive en la educación pública durante décadas, cuando alguna vez fue de excelencia. 

Algo parecido pasó con el desastre energético que vivía el país, a partir de la destrucción de los gobiernos de los Kirchner. La discusión pública sobre las tarifas fue para el gobierno de Cambiemos como trepar una montaña. Una frase de Macri, otra vez, fue la que se tomó para no hablar sobre lo importante: “si estás en tu casa en remera y en patas, es porque estás consumiendo energía de más”. Las indignaciones selectivas de siempre no se hicieron esperar.  

También sucedió después de las PASO 2019, en una conferencia de prensa en la que Macri explicó por qué se había dado la segunda caída bursátil más importante de la historia y en nuestro país. La respuesta era simple: el mundo no le cree al kirchnerismo. Pero en lugar de hablar de eso, pasamos días discutiendo si Macri le había echado la culpa a los votantes por tal descalabro financiero.  

Siempre se ha dicho que Macri no es lo que se llama un “hábil declarante”. En cambio, a Cristina Kirchner, muchos sectores se han ocupado de instalarla como una oradora genial, aún cuando sus interminables discursos están repletos de inexactitudes, fantasías, bestialidades, entre otras cosas. Pero en Argentina muchas veces se confunde el hablar mucho y de corrido; con hablar sobre lo necesario. Y, más importante aún, con decir la verdad. 

Pero, más allá de las comparaciones. Quisiera utilizar una frase célebre de Néstor Kirchner para expresar un poco, aunque sea, de indignación con respecto a la impostura selectiva de siempre: “miren lo que hago, no lo que digo”. 

Suena absurdo que el partido que ha hecho gala del personalismo más absoluto. Que fue el autor del encierro más traumático de la historia nacional en el 2020 y por el que muchos perdieron la vida, no solo por el virus, sino por las salvajes violaciones a derechos humanos de los ciudadanos, hoy se agarre del furcio futbolero del ex presidente Macri. 
Hace pocos días, la portavoz presidencial, ni más ni menos, aplicó un sesgo ideológico e intencional a la muerte y el sufrimiento de miles de argentinos. ¿No les da un poquito de vergüenza al menos? Ya sabemos que no, era una pregunta retórica. 

No les dio un poco de calor haber aplaudido el modelo de pobreza de Gildo Insfrán y su cuarentena medieval? Si, el mismo Gildo Insfran que hace pocas horas dijo que “el atraso de María Eugenia Vidal debe ser mental” mientras los chupamedias lo aplaudían. Otra pregunta retórica. 

Si tan interesados por la simbología están, debería ponerlos al menos un poco colorados que el centro cultural más importante del país lleve el nombre Néstor Kirchner, y sea utilizado para puestas en escenas fascistas como la que sea realizó por la conmemoración del 17 de octubre. Pero nada los pone colorados. Ya lo sabemos. 

Quizás, no se dieron cuenta aún o a lo mejor si, pero quiero darles una notica: no vamos a caer más en sus psicopateadas. No son más la policía del lenguaje. No vamos a hablar, por ejemplo, con lenguaje inclusivo aunque llenen de documentos la administración pública con la palabra “E”. No tienen autoridad para hacerlo. No tienen moral para hacerlo. 

Si, Macri se equivocó. Pero la vergüenza, en hechos y en palabras, es toda de ustedes.

Nicolas Roibas
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